Ciclismo

Un español en el esprint

Aberasturi, a la derecha en la imagen, fue cuarto en la etapa
Aberasturi, a la derecha en la imagen, fue cuarto en la etapa

Cuenta Jon Aberasturi que cuando era juvenil coincidía con Mikel Landa en las competiciones. «Y ganaba más yo», dice. El ciclista del Caja Rural nació en Vitoria, es alavés como Mikel, pero mientras la evolución a él lo llevó hacia la velocidad, a Landa le dio por las montañas. Aberasturi es una rareza en el pelotón español, uno de los escasos esprinters que encuentran su hueco entre los profesionales. Un privilegiado capaz de competir con los mejores. «Salí así», comenta con naturalidad, como diciendo "qué le voy a hacer".

En la llegada de Alicante fue cuarto, sólo superado por Bennett, el ganador, Theuns y Mezgec. «Ya sabemos que es muy difícil ganar aquí, te tiene que salir todo perfecto», explicaba en la meta. «He tenido que arrancar por la izquierda que era por donde entraba el viento y si hubiera ido por la derecha lo hubiera tenido muchísimo más fácil. Pero he tenido buenas piernas y ya está bien», añadía.

El trabajo fue como él lo había planeado, pero le faltó un poco para pelear por la victoria. «El final ha sido muy loco. He dicho a Aramburu que después del repecho me llevara para delante y me ha llevado, he seguido la rueda de Sam Bennett pero ha metido más desarrollo y me ha jodido un poco», contaba Aberasturi.

Aramburu, como él, procede del Euskadi Murias, aunque no llegaron a coincidir en la escuadra que dirige Jon Odriozola. Aramburu es su hombre de confianza para el esprint. Ésa es su mayor dificultad, que no tiene un «tren» como los de los equipos preparados para los velocistas. Aberasturi tiene que buscarse la vida para conseguir las victorias. Aún así ha conseguido trece en su carrera profesional, aunque él no las tiene contadas al detalle. «Quince o dieciséis», le salen de memoria. Su mérito es que las ha conseguido habiendo pertenecido sólo un año a un equipo World Tour. En 2013 corrió en el Euskaltel Euskadi, un equipo pensado para otra cosa muy diferente a los esprints.

Con 30 años cumplidos en marzo está en el mejor momento de su carrera. La de este año es su segunda Grande –sólo había corrido en la Vuelta del año pasado–, pero ya ha mejorado su mejor resultado. Un sexto puesto fue su mejor posición el año pasado con el Murias. A la primera oportunidad ya ha escalado puestos.

En la Vuelta se ha presentado después de ganar la segunda etapa en la Vuelta a Burgos, su tercer triunfo de la temporada. Pero espera que lleguen muchos más. «Ya sabemos que la Vuelta es complicada porque está todo el World Tour, pero espero que las piernas respondan», dice.