El VAR sonríe al Madrid y gana al Levante (1-2)

Benzema y Bale marcaron de penalti. Roger había empatado el tanto del francés

Ganó el Madrid un partido en el que pasó de todo; ganó y puede enfrentarse al Barcelona con el ánimo que da un resultado positivo frente a un rival, el Levante, que te hace sufrir, que no descansa y que tiene a Morales como estilete infatigable. Pero aguantó el equipo de Solari otro día más gris que brillante. Era un partido para la batalla y ahí la dio el equipo, sin evadirse nunca, concentrado en la adversidad. Ésa es una de las buenas noticias: que nunca pierde la cara de los partidos. La mala, que ha perdido la frescura que tenía hace un mes, cuando se enfrentó al Barcelona en el Camp Nou; otra buena noticia para el Madrid es que el VAR dio la razón a los blancos; la mala, que los goles sólo llegaron de penalti y no tuvo puntería de jugada. El primero lo metió Benzema y el segundo, Bale, el de la victoria, un momento para alegrarse, pero él se lo tomó mal, molesto por no ser titular, se supone. Puede que piense que es algo que no se merece. Así están las cosas con el galés: lleva mal la suplencia y está dispuesto a demostrarlo en momentos en los que tenía que exhibir euforia.Siempre pasan cosas en el conjunto blanco, no hay término medio ni tregua. Toda la temporada sospechando del VAR y en el Ciutat de Valencia descubrió que puede tomar decisiones correctas: porque Bardhi dio a la pelota con la mano despegada del cuerpo, cubriéndose el rostro. Penalti, en una jugada muy rápida, difícil de ver para el colegiado. Y no la vio, claro: el partido continuó disputándose, pasó un minuto y otro, el balón no salía y la jugada no tenía fin Cuando por fin se paró el juego, Iglesias Villanueva se echó la mano al oído, se fue a ver la jugada al monitor. Y cambió de opinión: penalti, que marcó Benzema.El gol no alivió al Madrid, que volvió a vivir un día complicado, frágil en el centro, sin poder dominar el choque, agobiado por la presión del contrario. Cogió algo más de aire en la segunda mitad, siempre por el lado de Vinicius, que abre siempre una puerta en los peores momentos y, además, nadie sabe cómo detenerle. Le falta paciencia y elegir bien cuando esté frente al portero. El día que consiga eso será un futbolista en lo más alto del top. No decidió el choque, pero sí que consiguió que el Madrid se despegase de la presión de los de Paco López. Roger había tenido dos tiros al palo, uno de ellos en la jugada siguiente al tanto del Benzema. Así estaba el partido para el Madrid: un rival que nunca se rinde. Bardhi mandaba en el centro del campo; Roger llegaba con peligro y Morales corría y se pegaba con quien hiciese falta. Contra eso, el conjunto de Solari le puso coraje, pero le faltó fútbol. Es verdad que hay partidos que hay que pegarse como el de ayer, el problema es que suceda porque no tiene más. En Valencia le salió bien, pero necesitará algo más para lo que viene porque da la impresión de que ha perdido fluidez o frescura, que le cuesta más todo. Modric vuelve a ser intermitente; a Kroos, que fue sustituido, los partidos se le hacen muy largos y Casemiro parece más cansado. Fue el brasileño el protagonista de la otra jugada del partido, la decisiva. Aunque antes había empatado Roger, en una jugada muy del Levante: carrera de Morales y centro al área. No estuvo fina la defensa del Madrid, sin Ramos. El gol de Roger no alteró nada pese a que el Madrid se estiraba más y ya pasaba más tiempo en el campo contrario. Tenía más presencia y buscaba a Vinicius hasta casi con desesperación. Pero el gol no llegó de una jugada del brasileño. Fue otro penalti. En una jugada en el área Casemiro cayó al suelo tras una patada de Dokouré. Dar, le dio. La intensidad es lo que genera la polémica. Iglesias Villanueva lo vio claro, no dudó y después el VAR le confirmó su decisión. Es decir, penalti. Bale lo lanzó y como sólo significaba la victoria, ya está dicho, no lo celebró.El partido no había terminado, que son interminables los encuentros contra el Levante. Nacho fue expulsado y su equipo se quedó con diez. Pero aguantó mejor el Madrid, con el rival cansado. El Levante ya pasó: toca jugarse parte del año contra el Barcelona.