El Gobierno quiere mandar la Seguridad Social a Economía o Hacienda, bajo control socialista

La Moncloa desgajará las pensiones de un Ministerio de Empleo en manos de Podemos. Mantendrá así la tutela sobre 153.800 millones de euros y más de nueve millones de prestaciones

María Jesús Montero, ministra de Hacienda, y Nadia Calviño, ministra de Economía, en la sede de LA RAZÓN
María Jesús Montero, ministra de Hacienda, y Nadia Calviño, ministra de Economía, en la sede de LA RAZÓN

Es un secreto a voces que el Ministerio de Empleo caerá del lado de Podemos en un hipotético Gobierno social-comunista. La actual ministra en funciones, Magdalena Álvarez, ha dado incluso un paso atrás, hacia el Congreso de los Diputados, y en los pasillos ministeriales se da por hecho que Yolanda Díaz, peso pesado de la rama gallega En Marea-Podemos, ocupará el ministerio pese a los temores de los empresarios. Díaz lleva fajándose en todas las comisiones del Congreso desde la XI Legislatura, la que en 2016 puso fin al bipartidismo, pero tiene predilección por las relaciones laborales. Empleo es una de las carteras más relevantes del Estado, pues maneja los fondos de la Seguridad Social: 153.864 millones de euros sólo en pensiones, el 42% de los gastos del Estado.

Por eso, se da también por descontado que Pedro Sánchez desgajará la Seguridad Social para restar peso a un ministerio que aglutina las políticas activas de empleo, formación, la negociación colectiva, intermediación laboral y hasta los asuntos de inmigración. ¿Dónde quedará entonces la Seguridad Social?

Para empezar, no está clara la continuidad del secretario de Estado de las pensiones, Octavio Granado, al frente de un organismo que quedaría integrado en otro ministerio bajo el control directo de los socialistas. Y es que Sánchez no quiere dejar un nicho de más de nueve millones de votos en manos de Podemos.

42 euros de cada 100 del gasto se destina a abonar las pensiones

Las dos opciones que más suenan son integrar la Seguridad Social en el Ministerio de Economía, desprovisto de grandes competencias sin Industria ni Energía, o en Hacienda, de donde provienen los 13.830 millones que el Estado ha prestado este año a la Seguridad Social para hacer frente al pago de las pagas extra a los pensionistas, que generan fuertes tensiones en la Tesorería, con desembolsos de más de 18.000 millones de euros.

Las vinculaciones entre Hacienda y la Seguridad Social son históricas, pero la carga de trabajo que tendrá por delante María Jesús Montero, ministra de Hacienda en funciones, si como parece repite cartera, será ingente. Montero tiene por delante templar gaitas con sus socios de legislatura secesionistas y nacionalistas en el «sudoku» de la nueva financiación autonómica, que el Ejecutivo en funciones y su socio prioritario consideran una «prioridad».

Ante esta perspectiva, la opción que cobra fuerza es el traspaso de la Seguridad Social a la tutela del Ministerio de Economía, bajo control de una de las vicepresidentas socialistas del hipotético Ejecutivo social-comunista, Nadia Calviño, cuyo papel quedaría reforzado con esta maniobra que en Empleo ya dan por casi segura.