Coronavirus

Sánchez renuncia a los Presupuestos de 2020 ante la falta de apoyos

La mala gestión del coronavirus pasa factura al Gobierno socialcomunista. Las cuentas de Montoro de 2018 seguirán vivas hasta 2021

El Gobierno tenía prácticamente cerrado el Presupuesto para 2020, que pretendía presentar antes del verano, pero la crisis sanitaria ha volado por los aires todas las previsiones, por lo que ha renunciado a una nueva senda de estabilidad para la cuentas hasta 2021. Ha sido la ministra portavoz y de Hacienda, María Jesús Montero, la que ha admitido que todo ha quedado «totalmente desfasado» por la crisis del Covid-19, por lo que deben actualizar todas las perspectivas macroeconómicas antes de presentar una nueva senda «en tiempo y en forma», que se hará directamente en los Presupuestos de 2021, dando por finiquitada su intención de presentar nuevas cuentas públicas de este año, como había defendido hasta el pasado miércoles. Pero la pérdida del apoyo a las nuevas cuentas de dos de sus socios de Gobierno, ERC y PNV, y el impacto económico negativo de la pandemia ha forzado a Sánchez a dar marcha atrás en su propósito.

No se esperaba que el Gobierno hiciera un anuncio de tal magnitud en la rueda de prensa de ayer tras la reunión por videoconferencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con varias formaciones políticas de cara al Pacto de reconstrucción social y económica que promueve el Ejecutivo. Ha sido en ese momento cuando Montero ha reconocido que, aunque tenía «prácticamente preparada» la presentación conforme a la senda de estabilidad aprobada por el Congreso y el Senado el mes pasado –que constituía el «esqueleto de las cuentas públicas»–, las actuales circunstancias hacen imposible mantener ese objetivo. De esta forma, los Presupuestos de 2018 de Cristóbal Montoro seguirán vivos al menos hasta 2021.

La ministra de Hacienda ha confirmado que «una vez que tengamos claras las nuevas perspectivas», el Gobierno volverá «a montar el esqueleto del Presupuesto para el año 2021», lo que incluye una nueva senda de estabilidad y un nuevo marco financiero plurianual europeo. «Lo fundamental es que atinemos con el diagnóstico de la situación para inyectar los instrumentos necesarios de forma rápida y que la economía se pueda poner otra vez en pie», subrayó. Asimismo aseguró que los futuros presupuestos de 2021 recogerán las prioridades que se determinen en los acuerdos con partidos políticos, comunidades autónomas, ayuntamientos y el diálogo social. «Es de sentido común tener en cuenta las aspiraciones y prioridades» consensuadas con todos ellos. Entre estas prioridades figurará la sanidad y la recuperación de sectores económicos especialmente afectados por el coronavirus, como el turismo o el comercio, que se canalizarían en unas cuentas que «ojalá» cuenten con «un gran consenso parlamentario». Citó al turístico, la hostelería, la restauración y la industria como sectores prioritarios de actuación. «Y todo se sustentará conforme a los principios de transición ecológica, eficiencia energética y digitalización».

Nuevas cuentas en septiembre

La previsión es presentar las nuevas cuentas antes de finales de septiembre para que estén vigentes el 1 de enero. Montero también buscará consensos entre los partidos que puedan servir como una «base sólida» desde la que diseñar unos presupuestos que deben «atinar con el diagnóstico de la situación» y acordar en qué «áreas prioritarias se han de concentrar los recursos» y teniendo presente «que se busca una estrategia a medio plazo». El Gobierno había realizado sus cuentas sobre una previsión de crecimiento del PIB para el ejercicio actual del 1,6%, pero parálisis económica forzará una caída de PIB que el Fondo Monetario Internacional en el 8% este año y otras fuentes lo elevan al 15%–. «Nos adaptaremos a las nuevas fechas de tramitación de los presupuestos», concluyó.