¿Cómo funciona el sistema público de pensiones español?

Se basa en el principio de reparto, por el cual los trabajadores en activo financian las pensiones actuales. Los problemas de sostenibilidad aumentan debido al progresivo envejecimiento de la población y a que las pagas cada vez son mayores

El sistema de pensiones y su sostenibilidad sigue siendo uno de los temas que suscita más dudas, ahora aún más si cabe debido al impacto de la actual crisis en las arcas públicas y en el mercado laboral. Este artículo responde a las principales preguntas sobre los principios en los que se basa, qué coberturas proporciona, cuál es su sistema financiero y a qué se deben sus problemas de viabilidad.

¿Qué dice la Constitución?

Con la aprobación de la Constitución de 1978 se constituye el actual sistema de pensiones de la Seguridad Social. Así aparece recogido en el artículo 41 de nuestra Carta Magna: “Los poderes públicos mantendrán un régimen público de Seguridad Social para todos los ciudadanos, que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo. La asistencia y prestaciones complementarias serán libres.

¿Qué cubre el sistema de pensiones?

Las prestaciones están destinadas a cubrir contingencias como la jubilación, la viudedad, la orfandad, en favor de familiares (se otorga a aquellos familiares que hayan convivido y dependido económicamente de la persona fallecida durante 2 años, no tengan derecho a otra prestación, carezcan de medios para sobrevivir y cumplan una serie de requisitos) y la incapacidad permanente por enfermedad.

Modalidades de prestaciones

El estudio “El sistema público de pensiones en España: situación actual, retos y alternativas de reforma”, publicado por el Banco de España recoge que existen dos modalidades: la asistencial y la contributiva obligatoria. La primera de ellas se financia con impuestos generales y sus prestaciones las reciben las personas con niveles de renta y riqueza inferiores a unos determinados umbrales, es decir, que carecen de recursos para subsistir. Mientras que las pensiones de la modalidad contributiva se financian con las cotizaciones sociales de los empresarios y trabajadores activos. Sustituyen los salarios y se accede a ellas en función del periodo de cotización y bases a las que se cotizó.

¿En qué principios se basa?

Para conocer el sistema de pensiones español hay que destacar los principios por los que se rige:

1.Principio de reparto: los trabajadores en activo contribuyen a financiar las pensiones actuales.

2.Principio de proporcionalidad contributiva: entre lo recibido durante la jubilación y lo aportado al sistema público durante su vida laboral.

3.Principio de universalidad: se garantiza equidad e igualdad de derechos, con independencia del momento y lugar de residencia del asegurado. El principio de universalidad también asegura el acceso a las prestaciones no contributivas aunque el receptor no haya contribuido al sistema.

4. Principio de gestión pública: el sistema de la Seguridad Social es financiado y gestionado por entidades públicas.

5. Principio de suficiencia: se garantiza el bienestar de los trabajadores mediante prestaciones suficientes para cubrir sus necesidades. Para ello, las prestaciones deben ser proporcionales al sueldo que cobraba el trabajador en activo.

Unidad de Caja

Entre los grandes principios que sustentan y orientan el sistema de la Seguridad Social también se encuentra la Unidad de Caja. Esto implica que “el Estado es el único titular de todos los recursos, obligaciones y prestaciones de la Seguridad Social”, mediante la Tesorería General de la Seguridad Social, recoge el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. La “caja única” se financia con los impuestos de los trabajadores en activo que contribuyen en base a la solidaridad entre generaciones y entre territorios. La solidaridad entre generaciones “supone que las generaciones jóvenes pagan cotizaciones para que, con ellas, se financien las prestaciones de los mayores o necesitados” y la solidaridad entre territorios implica que “las cotizaciones recaudadas en todo el territorio nacional sirven para financiar las prestaciones de todos los españoles”, añade la Seguridad Social.

Diferencia entre el sistema de reparto y de capitalización

El sistema de reparto, como ya viene recogido en el punto anterior, se basa en que los trabajadores en activo financien las pensiones actuales con sus cotizaciones. De esta manera, se aplica la solidaridad entre generaciones y entre territorios, en caso de que una zona sea deficitaria. Este sistema financiero es por el que se rige la Seguridad Social, según queda recogido en el artículo 87 de la Ley General de la Seguridad Social.

Mientras que el sistema de reparto se ajusta al régimen público de la Seguridad Social, el sistema de capitalización tiene el carácter de un seguro privado. Esta forma de financiar las pensiones crea un fondo donde se guardan las aportaciones de cada contribuyente y de forma individual y de las que dependerán sus futuras prestaciones.

¿Cuánto aporta un trabajador a la hucha de las pensiones?

Las aportaciones a la Seguridad Social provienen de la empresa (23,6% salario bruto) y del trabajador (4,7% salario bruto).

¿Cómo se revalorizan?

En diciembre de 2018, el Gobierno de Pedro Sánchez aprobó por decreto ley que las pensiones se revalorizasen conforme al Índice de Precios al Consumo (IPC), para asegurar el poder adquisitivo. Sin embargo, anteriormente y desde que en 2013 el PP llevó a cabo la reforma de las pensiones, estas se revalorizaban teniendo en cuenta el factor de revalorización anual, un indicador que determinaba cuánto crecían las pensiones en función de la capacidad de la Seguridad Social, según la diferencia entre ingresos y gastos, el número de pensionistas, etc.

Fondo de Reserva de la Seguridad Social

Este fondo está “destinado a atender las necesidades futuras del sistema, a dotar con excedentes de la Seguridad Social, y la gradual eliminación de los topes de cotización por debajo del máximo”, recoge el Banco de España en el estudio anteriormente mencionado. Por su parte, la propia Seguridad Social señala que este fondo es el resultado de la exigencia institucional (procedente de diferentes ámbitos y foros de diálogo entre fuerzas políticas y sociales y el Gobierno) de contar con fondos especiales de reserva que permitan hacen frente al pago de prestaciones futuras en caso de que los gastos de la Seguridad Social superen a los ingresos o estos se reduzcan considerablemente.

Sostenibilidad del sistema de pensiones

El principal reto del sistema actual es su sostenibilidad futura. El progresivo envejecimiento de la población provoca que los trabajadores activos que deben mantener a los pensionistas se reduzcan, mientras que los receptores de las pensiones por jubilación, las mayoritarias, crecen. Además, cuantía las prestaciones es mayor debido a la mejora de la calidad de los trabajos y su remuneración. De hecho, mientras que la pensión de jubilación se ha incrementado el 70,8% en los últimos quince años, los precios lo han hecho tan solo en un 26,9%.