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Las cinco claves para invertir bien el premio de la Lotería de Navidad

Un gran premio de la lotería puede ser una bendición o un desastre económico. XTB y La Razón ponen luz a las dudas sobre qué hacer con el dinero

Sorteo de la lotería de Navidad
Sorteo de la lotería de Navidad FOTO: Cristina Bejarano La Razón

La alegría desbordada que invade a las personas a las que les toca una gran premio en la lotería va intrínsecamente ligada a la ansiedad que provoca no saber qué hacer con el dinero, en el caso de que el premio supere todas las expectativas y sirva para más que tapar unos agujeros.

Comprar una casa, comprar un buen coche, hacer un viaje inolvidable, ir de compras sin tope de gasto... ¿Quién no ha soñado alguna vez hacer esto tras ganar de golpe una gran premio? Pero también surge otra pregunta, ¿cómo gastarse el premio con cabeza y sin que suponga un desastre a la larga? Pablo Gil, jefe de Estrategia de la agencia de inversión XTB, contesta a las cinco preguntas que un premiado debe hacerse cuando le toca un gran premio.

¿Cómo se debería ingresar el dinero en el banco?

En primer lugar, como para cobrar el premio el único requisito es tener el décimo, es necesario dejar constancia por escrito de quién comparte el billete y las cantidades que se juegan, para evitar que quien tenga el décimo lo cobre y no lo reparta. Un método sencillo es hacer fotocopias del décimo, indicar la cantidad que juega cada uno y firmarlo. También puede servir una imagen del décimo enviada a través de WhatsApp al grupo que comparte la lotería. Aunque no es un mecanismo 100% fiable, si hay problemas, ambos sistemas servirán como prueba en el caso de que se llegue a juicio. Es importante especificar la cantidad que juega cada uno no solo para recibir la cantidad de premio correspondiente, sino también porque los impuestos se reparten en ese mismo porcentaje. Si el décimo resulta premiado cada participante debe cobrar su parte directamente, porque si lo cobra uno solo y lo reparte, se podría considerar como una donación y está gravada con otros impuestos. Lo que no aconseja la OCU es que una persona cobre todo el premio, sin identificar a los otros participantes, ya que al repartirlo puede parecer que está donando el dinero, lo que obligaría al pago del impuesto de donaciones.

¿Qué porcentaje se queda la Agencia Tributaria y a partir de que cantidad se pagan impuestos?

De lo que gane en la Lotería tendrá que pagar a Hacienda un 20% de lo que supere el mínimo exento, que actualmente está en los 40.000 euros. Es decir, que si recibe un premio por 40.000 euros lo percibirá íntegro. Pero si el premio es de 60.000, los primeros 40.000 los percibe íntegros, pero por los 20.000 restantes pagará un 20%, es decir, 4.000 euros en impuestos.

¿Qué tipos de préstamos deberíamos amortizar? ¿Es ventajoso cancelar la hipoteca de su vivienda habitual?

Los préstamos más onerosos suelen ser aquellos que hemos adquirido para el consumo, ya que tienen un tipo de interés más alto. Por el contrario, los tipos hipotecarios suelen ser muy bajos. Por tanto, nuestra prioridad debería ser la amortización de préstamos o créditos cuyos tipos de interés sean más elevados. Pero antes de hacerlo es muy importante vigilar si hay alguna cláusula que penalice la amortización parcial o total del préstamo que tenemos contratado porque en ese caso puede no resultar rentable.

¿Dónde invertir? ¿Con qué riesgo?

Las decisiones de inversión están directamente ligadas a nuestro perfil de riesgo: conservador, moderado, agresivo. Y además, tenemos que tener en cuenta también el horizonte temporal con el que invertimos, porque no es lo mismo poder invertir con la seguridad de no necesitar ese dinero durante varios años a tener que contar con él en unos pocos meses. Como norma general solo deberían realizarse inversiones de alto riesgo con el dinero que realmente nos sobra.

¿Renta fija, depósitos, oro o sector inmobiliario?

Uno de los mejores consejos que se pueden dar de cara a invertir nuestro dinero es diversificar por áreas geográficas y por tipo de producto. Por desgracia, vivimos en un entorno de “represión del ahorrador”, es decir, donde es casi imposible encontrar oportunidades con riesgo bajo y cierta rentabilidad, como eran en su momento los depósitos bancarios o la renta fija. En un entorno de tipos de interés al cero por ciento y con el mercado de deuda tan intervenido que en muchas ocasiones los bonos cotizan a tipos negativos, el inversor con perfil de riesgo bajo ya no tiene apenas alternativas donde colocar su dinero. Para el inversor moderado y agresivo sería recomendable estudiar posibles inversiones en bolsa emergente, y como no, tener una pequeña porción de su patrimonio en algún activo como el oro, que puede ser una buena cobertura ante riesgos de inflación futura. El mercado inmobiliario es otra forma de diversificar nuestro riesgo, en especial si tenemos en cuenta que la vivienda aun está en torno a un 30% por debajo de los precios alcanzados durante la burbuja inmobiliaria y que los tipos de interés están en mínimos históricos.