Los asesores fiscales desmienten a Montero: “La empresas españolas pagan más impuestos que la media europea”

El tipo nominal real estaría en el 25%, por el 23% de la media de la UE. Aedaf acusa a la Agencia Tributaria de jugar con ventaja en la aplicación de los tipos

Oficinas centrales de la Agencia Tributaria en Madrid
Oficinas centrales de la Agencia Tributaria en MadridDavid Jar

“No es cierto que las empresas paguen poco en España. En nuestro país, el impuesto de Sociedades es de los más altos de los países de nuestro entorno”. Con esta contundencia abrió Stella Raventós, presidenta de la Asociación Española de Asesores Fiscales (Aedaf), la presentación de su ultimo informe ‘Los tipos efectivos del Impuesto sobre Sociedades en España’, realizado sobre la base de los datos facilitados por la Agencia Tributaria (AEAT) en su ‘Informe Anual de Recaudación de la AEAT correspondiente a 2019′, el último disponible.

De los resultados obtenidos en el análisis, los especialistas de Aedaf concluyen que el tipo efectivo del Impuesto sobre Sociedades en 2018 fue, de forma global, igual al 22,60%, lo que pone de manifiesto que el tipo nominal real es del 25%. “Eso significa que sería de los más altos de Europa, que que estaríamos dos puntos por encima del tipo medio nominal del continente, que está situado en el 23%”, explica Raventós, que recuerda que España apenas ocupa en puesto 28 de competitividad fiscal en la OCDE. “Eso significa que hay 28 países por delante de nosotros que son mucho más competitivos y atractivos fiscalmente”.

El documento estudia la verdadera evolución de los tipos efectivos del Impuesto sobre Sociedades, tanto el tipo efectivo total como los tipos efectivos de las empresas que forman grupo y los de las empresas que no forman grupo. Respecto a las primeras (principalmente pymes y empresas con menos de 500 trabajadores), tuvieron un tipo efectivo de Sociedades igual al 23,20%; en cuanto a las segundas (generalmente grandes empresas) se vieron sometidas a un tipo efectivo sobre Sociedades igual al 21,70%, apenas un punto por debajo del tipo efectivo aplicable al resto de contribuyentes, que fue del 23,20%.

Hay que recordar que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en sus constantes idas y venidas sobre la subida de impuestos, quiere aprobar un tipo mínimo a nivel global -alineándose con la propuesta de Joe Biden- y que la aportación se produzca en el lugar donde se genera el beneficio, aunque no hay acuerdo todavía en la OCDE y va para largo. Así que, de momento, pretende incrementar la recaudación en el impuesto de Sociedades aplicando un tipo mínimo en España del 15% “porque hay que avanzar a lo largo de la legislatura en la reducción del diferencial de recaudación entre España y la Unión Europea”.

“Nosotros no entramos en discusiones políticas, pero los datos son los que son, y éstos nos dicen que desde el Gobierno, o algunas personas del Gobierno -porque a veces unos dicen una cosa y otros dicen la contraria-, están lanzando mensajes que muestran una realidad interesada y que descolocan y desinforman a la ciudadanía y a los profesionales. La conclusión a la que llegamos en este informe, con datos oficiales de la Agencia Tributaria, es que es falso que la presión fiscal a las empresas sea baja en España ni que haya diferencia con Europa”, ha reiterado Raventós, que insiste en que “no se puede hacer llegar a la opinión pública unos datos manipulados que no reflejan la realidad de las empresas”, porque esto aleja a los potenciales inversores y desincentiva la actividad.

En este sentido, el coordinador de los asesores internos de Aedaf que han realizado el estudio, Daniel Gómez-Olano, ha sacado los colores a la Agencia Tributaria, a la que ha acusado de “querer jugar con ventaja”, ya que cuando se habla de un tipo efectivo del “5%, 6% o 7%”, éste se ha calculado con los impuestos pagados en España con respecto a los beneficios obtenidos por el grupo en todo el mundo, lo que “no es representativo”. Por este motivo, entiende que sería más conveniente calcular el tipo efectivo en función de los ingresos en España, algo que la propia Agencia Tributaria ya hace al ponerlos en relación con la base imponible y que sitúa la ratio en un “razonable” 21,5%.

Sin embargo, Gómez-Olano cree que se debería un paso más allá y aplicar a esta base imponible un ajuste de las deducciones por doble imposición de dividendos, lo que daría como resultado un tipo efectivo del 22,6%, muy cercano al 25%” de tipo nominal y “mucho más representativo de la realidad”. Este tipo efectivo es menor para los grupos consolidados (que suelen ser las grandes corporaciones), un 21,7%, que para las sociedades que no constituyen grupos, un 23,2%. “Los que conocen de verdad lo que se tributa, algunas afirmaciones de políticos sobre los poco que pagan las empresas son un insulto a la inteligencia”, reiteró.

Por otro lado, Javier Taboada, responsable de Estudios e Investigación de esta asociación, ha cargado contra el denominado informe país por país -que pone en relación los impuestos pagados con los beneficios obtenidos por las multinacionales en todo el mundo- porque tiene “limitaciones” a la hora de determinar el tipo efectivo. La principal limitación es que solo tiene en cuenta el resultado del beneficio agregado en lugar del consolidado -que no descuenta las operaciones intragrupo- o computa la tributación por el sistema de caja en lugar de por el sistema de devengo. “No se puede utilizar el informe país por país y decidir con eso el tipo efectivo de tributación media de las empresas españolas, eso es ser ventajista y reflejar una realidad interesada, la que más le conviene”, criticó Taboada.