Hacienda tendrá que pagar 6.000 euros por interrumpir una boda en Badajoz para saldar una deuda

Dos inspectores de la Agencia Tributaria irrumpieron en el banquete para embargar el pago a la empresa de catering, que debía dinero. La actuación fue desproporcionada, según la Audiencia Nacional

Imagen de archivo de una boda
Imagen de archivo de una bodajesus g. feriaJESUS G. FERIA

La aparición sorpresa de Hacienda en una boda de Badajoz le ha salido cara. La Audiencia Nacional ha condenado a la Agencia Tributaria a pagar 6.000 euros y las costas del juicio por interrumpir una boda el pasado 1 de junio de 2019 en Badajoz. “Somos de la Agencia Tributaria. Hemos venido a embargar su boda”, así interrumpieron dos agentes de la Agencia Tributaria el banquete de un enlace celebrado en junio de 2019 en Badajoz, según publicada el diario “Hoy”. Afortunadamente, la culpa no era de la pareja ni de sus invitados, sino de la empresa de catering que habían contratado. Al parecer, la compañía debía dinero al Fisco y los agentes fueron a embargar el pago de su boda para que el dinero llegase directamente a Hacienda y sirviera para subsanar parte de la deuda fiscal.

En un principio, la pareja pensó que los agentes pretendía revisar los regalos o iban en busca de posibles pagos en negro, ya que si los recién casados se quieren ceñir a la norma, deberían declarar todos los regalos, tanto dinero en metálico como por transferencia y los objetos, como donaciones. No obstante, pocos cónyuges lo hacen. Aunque finalmente el problema no iba con ellos, la celebración se convirtió en un verdadero infierno. Tal y como relataron los contrayentes a “Hoy”, los inspectores apartaron a los novios para interrogarlos. Durante el proceso, la celebración fue avanzando y al volver a la sala la comida ya había terminado.

Al faltar los novios y el encargado del catering, que más tarde se ofreció a responder preguntas, la tarta no se sirvió. Tampoco se sirvió el champán y a los novios se les olvidó repartir los regalos de recuerdo a los invitados por el susto. La ausencia del encargado provocó otra serie de inconvenientes, como por ejemplo no poder enchufar el aire acondicionado pese a estar a 43 grados. Pero la odisea aún no había acabado para esta pareja. Nada más empezar el baile, llegaron dos agentes de la Guardia Civil a la boda para seguir recabando datos, lo que acabó con el enfado del novio y el llanto de la novia. Más tarde, la pareja recibió un requerimiento por email durante su luna de miel, y se preguntaron por qué Hacienda no había seguido este método en primer lugar antes de desbaratar su enlace.

Los afectados no se quedaron de brazos cruzados y reclamaron daños a la Agencia Tributaria. La pérdida de servicios y el daño moral ocasionados han sido subsanados dos años después con esta sentencia de la Audiencia Nacional. Tal y como publican varios medios locales, los novios se encuentran felices con la sentencia. El abogado de la pareja, Eduardo Gil Mastro, ha explicado que el juez reconoce la falta de proporcionalidad en la actuación de la Agencia Tributaria y recoge varios mecanismos alternativos que Hacienda podría haber usado antes de arruinar la boda de estar pareja que siempre recodará su unión con una sabor agridulce.