El euribor roza mínimos en agosto pero no abaratará todas las hipotecas

El indicador de referencia de la mayoría de préstamos variables cierra agosto en el -0,498%, pero encarecerá los créditos de revisión semestral

El euribor es el indicador al que están referenciadas la mayoría de los préstamos hipotecarios en España
El euribor es el indicador al que están referenciadas la mayoría de los préstamos hipotecarios en España

El euribor está de nuevo en modo bajada. Tras tocar mínimos en enero (-0,505%), comenzó una tendencia ascendente hasta abril, mes en que cerró en el -0,484%. Así permaneció tres mes hasta que en julio (-0,491%) comenzó de nuevo caer, inclinación que ha seguido en el mes de agostó, que cerró en el -0,498%, acercándose al suelo que pisó en el arranque del ejercicio.

La bajada del euribor, el índice de referencia al que están ligadas la mayoría de los préstamos hipotecarios en España, no traerá sin embargo en esta ocasión una rebaja generalizada de cuotas para todos los titulares de créditos para la compra de vivienda. El interés de la inmensa mayoría de las hipotecas variables firmadas en el país se calcula sumando un diferencial (un valor fijo) a la cotización del euribor. Y en muchos casos, ese interés se actualiza anualmente con un nuevo valor de este índice de referencia. Así, si ha subido respecto al año anterior, las cuotas del préstamo se encarecerán, mientras que si ha bajado, se abaratarán.

En agosto de 2020, el euribor cotizaba al -0,359%, por lo que las hipotecas variables con revisión anual que se actualicen en las próximas semanas se abaratarán. Por ejemplo, para un préstamo medio de 150.000 euros a 25 años con un interés de euribor más 1%, el ahorro sería de 9,13 euros al mes y de 109,56 euros al año, según los cálculos realizados por HelpMyCash.

Desde este comparador hipotecario, sin embargo, afirman que muchas hipotecas variables se revisan semestralmente y que éstas no se beneficiarán de ninguna bajada. El valor del euribor era más bajo hace seis meses (-0,501% en febrero de 2021), por lo que estos préstamos se encarecerán si se tienen que actualizar con la referencia de agosto. La subida de las cuotas, no obstante, sería mínima. Siguiendo con el ejemplo anterior de un préstamo medio de 150.000 euros a 25 años con un interés de euribor más 1%, la cuota media mensual a pagar sería 0,20 euros al mes superior y 1,20 euros mayor para el conjunto del semestre.

A futuro

Aunque lo previsible es que el euribor sufra ciertas fluctuaciones en los próximos meses, los expertos prevén que siga en terreno negativo y en el entorno del -0,5%. La previsión del Departamento de Análisis de Bankinter, uno de los más reputados en el análisis de este indicador, apunta a que cierre el año en el -0,5%. Según el banco, no se prevén movimientos significativos en lo que queda de ejercicio. Javier Niederleytner, profesor del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB), coincide con este análisis. “No esperamos ningún movimiento significativo de aquí a final de año. Lo veremos en tasas del -0,5%, unas décimas arriba o abajo”, según informa Efe. Para 2022, Bankinter espera que suba solo hasta el -0,41%, aunque para 2023 se espera que escale hasta el -0,26%. Aunque resulta muy complejo realizar previsiones a más largo plazo, entidades como CaixaBank no descartan incluso que el euribor no abandone el terreno negativo en toda la década.

La velocidad de subida del indicador, no obstante, dependerá mucho de cómo evolucione la actividad económica. Desde HelpMyCash afirman que podría romper la barrera del 0% si la inflación en la zona euro supera el 2% a medio plazo (una vez superada la pandemia) y el Banco Central Europeo decide subir sus tipos de interés para contenerla. En ese caso, y dado que la cotización del euribor va muy ligada al precio oficial del dinero -es el tipo de interés al que los bancos se prestan capital-, el indicador podría subir. Pero realidad, como asegura Diego Morín, analista de IG, es que “dl BCE ya comentó en julio que seguirá con su política monetaria. Veremos en septiembre cuál será la tónica”, apunta. En su opinión, “las políticas monetarias van a seguir intactas”, lo que “supone un espaldarazo para el euribor”.