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Hacia el racionamiento: a 110 km/h por autopista, teletrabajo y domingos sin coches para ahorrar petróleo

La Agencia Internacional de la Energía pide ya racionamientos como en los años 70 para ahorrar 2,7 millones de barriles al día

Imágenes de una gasolinera en Getafe
Imágenes de una gasolinera en Getafe FOTO: Jesús G. Feria La Razon

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha presentado sus propuestas de «economía de guerra» para reducir el consumo de petróleo ante la amenaza de un colapso del suministro que la propia AIE considera más que probable. Entre las restricciones más significativas figuran la reducción de la velocidad, el fomento del teletrabajo y decretar un día a la semana sin coches.

El organismo considera que si se aplicaran plenamente en el mundo desarrollado las medidas desde ahora, se podría reducir la demanda en 2,7 millones de barriles diarios en un periodo de cuatro meses. La cuestión es si las economías se pueden permitir, tras una pandemia, más apreturas que contraigan a su vez el consumo.

La agencia apuesta por dar prioridad a los sectores más pobres de la población y a aquellos para quienes los automóviles son parte indispensable de su actividad económica. Y es que, la AIE advierte de que los planes para paliar la producción rusa solo podrían aumentar la liquidez del mercado a medio plazo sin aliviar las tensiones actuales. «Otra forma de ayudar a equilibrar el mercado y reducir el dolor causado por los altos precios del petróleo es rebajar la demanda», plantea la AIE, para la que la reducción del consumo a corto plazo puede verse impulsada mediante acciones de los gobiernos y los ciudadanos, particularmente de las economías avanzadas, que representan alrededor del 45% de la demanda mundial de petróleo.

Restricciones similares se tomaron en la crisis petrolera de los años 70 del pasado siglo con escaso éxito. En aquellos años, el racionamiento en el consumo de petróleo, con restricciones en el repostaje según las matrículas, o el horario de verano en pleno enero en Estados Unidos (entre 1974 y 1975) sirvieron para constreñir aún más las economías, aunque otras medidas, como limitar el tamaño de los automóviles o eliminar la tracción trasera, sí lograron ahorrar combustible.

Los cambios y restricciones en el uso del automóvil supondrían un ahorro de mas de 2 millones de barriles, mientras que las vinculadas al impulso del teletrabajo y la limitación de viajes de negocios permitirían rebajar en alrededor de 700.000 barriles el consumo.

En concreto, la AIE propone reducir los límites de velocidad en las autopistas en al menos 10 km a la hora (como ya hizo el Gobierno de Zapatero en 2011), así como introducir «domingos sin coches» en las ciudades, impulsar el uso de coches compartidos y restringir el acceso en coche a las grandes ciudades en función de números de matrícula, lo que en conjunto reduciría el consumo de petróleo en unos 1,5 millones de barriles diarios.

Asimismo, el decálogo de la agencia contempla abaratar el uso del transporte público e incentivar la micromovilidad, caminar y andar en bicicleta, lo que permitiría recortar el consumo en unos 300.000 barriles de crudo, mientras que promover la conducción eficiente de camiones de carga y entrega de mercancías podría ahorrar otros 300.000 barriles.

El teletrabajo al menos tres días a la semana permitiría ahorrar unos 400.000 barriles, incluyendo el efecto de reducir el impacto por el uso de los aires acondicionados de los coches en verano.

Asimismo, la agencia recomienda evitar los viajes de negocio, lo que podría supone un ahorro de alrededor de 300.000 barriles diarios, mientras que el uso de trenes de alta velocidad nocturnos en vez de aviones ahorraría unos 100.000 barriles diarios. Además, la AIE calcula que reforzar la adopción de vehículos eléctricos y más eficientes supondría una reducción de otros 100.000 barriles de petróleo al día.