PAC

Simplificar, simplificar...

La gestión de todas las ayudas de la PAC será por medios telemáticos

Y simplificar. Cada día que pasa, las administraciones, principalmente las de la Unión Europea y el Ministerio de Agricultura, anuncian a bombo y platillo que van a simplificar las normas y los tramites burocráticos. Sin embargo, el resultado final es justo el contrario, porque todo se complica mucho más. Podría poner un sinfín de ejemplos. Comienzo por el último: la Ley de Gestión de la PAC establece que toda la relación con la Administración a efectos de las ayudas será exclusivamente por medios telemáticos.

Se está discriminando así a un número importantes de beneficiarios, que bien por su edad, por su falta de conocimientos informáticos, porque no disponen de los medios adecuados (ordenadores o teléfonos inteligentes) o porque en las localidades donde residen no hay el acceso a internet adecuado, o por la combinación de todos estos elementos, no podrán hacer esos trámites por esta vía y deberán buscar ayuda. Estamos ante un caso claro de exclusión social. Hace unos meses, un nutrido grupo de clientes criticó a las entidades financieros por este mismo motivo y desde el Gobierno Central los dieron la razón.

Pero resulta, que a la hora de hacer el papeleo con los distintos ministerios la situación es mucho peor. En el caso de los agricultores y ganaderos beneficiarios de las ayudas de la PAC, la situación actual se va a complicar todavía más. Estamos ante otra muestra más de la nefasta herencia que va a dejar Luis Planas tras su paso por el Ministerio de Agricultura.

Bruselas y la Comisión Europea tampoco se libran. En su día anunciaron a bombo y platillo que uno de los objetivos prioritarios iba a ser simplificar la PAC.

Pues bien, con las nuevas reglas del juego que entrarán en vigor el 1 de enero de 2023 se ha logrado complicar la situación todavía más. Es una prueba evidente de que toda situación mala es susceptible de empeorar. Los ecoesquemas son el punto más enrevesado. En su nacimiento y origen ya traían el pecado original de la complicación.

En su desarrollo por parte de los Estados miembros, por lo menos en el caso de España, el lío que han montado los del Ministerio de Agricultura es de aurora boreal. Habrá ocasión de comprobarlo a lo largo de los primeros meses del año que viene. ¿Por qué nos lo ponen todo tan complicado?