Almunia urge a acelerar la reforma de las pensiones en España

El PSOE desoye al comisario de su partido y rechaza el texto elaborado por el comité de expertos

El vicepresidente de la Comisión Europea Joaquín Almunia
El vicepresidente de la Comisión Europea Joaquín Almunia

MADRID- El vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, respaldó ayer la necesidad de acometer una nueva reforma de las pensiones como persigue el Gobierno. Almunia señaló ayer que los responsables políticos no tienen derecho a «mirar para otro lado» en la reforma y animó a mirar «de frente» en este asunto y tratar de consensuarlo con los interlocutores sociales y económicos, pero en caso de que sea imposible, ello «no debe paralizar la acción», informa Efe. Si se mira de frente el futuro del sistema de pensiones dentro de 10 o 15 años, hay un «horizonte diferente» al que existía cuando se miró sólo hace cinco años, apuntó.

El indicador de sostenibilidad es una «señal de alerta» de cómo está el equilibrio del sistema de pensiones que es «muy importante» para uno que ha vivido «el shock que supone la caída de empleo tan brutal que ha habido en España en los últimos años», aseveró. El también comisario europeo de Competencia no concretó qué reforma de las pensiones debería hacerse porque «cuando era más joven tuve que hacer una y ya cumplí», en alusión a 1985, pero insistió en que la esperanza de vida va a seguir aumentando. Por otra parte, Almunia no se mostró partidario de utilizar las pensiones para solucionar los problemas de déficit porque hay «otras formas de atajar en un plazo de dos o tres años un desequilibrio de las finanzas públicas». En su opinión, a corto plazo el sistema de pensiones ni genera mucho déficit ni cualquier actuación va a permitir que los ahorros que pudiese aportar en un año o dos solucionasen los problemas de deuda que tiene la economía española. Y antes de que Almunia hiciera temblar por enésima vez los cimientos del PSOE con sus declaraciones, Rubalcaba constituía un grupo de trabajo en Ferraz para presentar su alternativa al documento del comité de expertos. El mensaje fue claro: la reforma que acometió el Gobierno de Zapatero hace dos años y que entró en vigor el 1 de enero sigue siendo válida y puede garantizar la sostenibilidad del sistema a medio y a largo plazo. Lo dijo el ex ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, quien rechazó cualquier fórmula que suponga una disminución de la cuantía de las pensiones. Su alternativa: revisar factores como el tiempo de cotización o la edad de jubilación.

El PSOE rechaza así de plano el texto elaborado por los expertos que, a su entender, no garantiza ni el poder adquisitivo de los actuales pensionistas ni la cuantía nominal para los futuros. Por su parte los sindicatos CC OO, UGT y USO rechazaron una reforma estructural de las pensiones, aunque admiteron la necesidad de actuar de manera coyuntural ante el deterioro del sistema, al tiempo que pidieron al Gobierno que no se esconda detrás del informe de los expertos sobre este asunto.