Banco Santander reclama las prejubilaciones de Ron y Gómez

Pide que devuelvan los 21,9 millones cobrados antes de la quiebra del Popular.

Pide que devuelvan los 21,9 millones cobrados antes de la quiebra del Popular.

Banco Santander ha reclamado por vía judicial el importe de las prejubilaciones de Ángel Ron, ex presidente de Banco Popular, y el ex consejero delegado Francisco Gómez, que ascienden en su conjunto a 21,9 millones de euros. En esta demanda, que fue presentada a finales del pasado año y que se conoció ayer tras la publicación del informe de auditoría correspondiente al pasado ejercicio, la entidad que preside Ana Botín exige el importe de la retribución variable percibida un año antes de su quiebra. Como se recordará, Santander adquirió Banco Popular el 7 de junio del pasado año por la cifra simbólica de un euro, después de que el banco Central Europeo decretara su inviabilidad financiera por falta de liquidez.

Al abandonar la presidencia del banco, en febrero de 2017, tres meses antes de su quiebra, Ángel Ron tenía reconocido el derecho al cobro de 12,8 millones de euros hasta alcanzar la edad de jubilación, una cifra que el banco desembolsó con el pago de una póliza de seguros suscrita con Mapfre, entidad a la que también va dirigida la demanda judicial interpuesta. En el caso de Francisco Gómez, que fue consejero delegado del banco entre enero de 2013 y julio de 2016, la reclamación asciende a 9,004 millones de euros, que también estaban garantizados por Mapfre. Santander ha decidido además no abonar 1,05 millones de euros que estaban pendientes de pago a Francisco Aparicio, secretario del consejo hasta mayo de 2017.

Banco Santander ha decidido aplicar las cláusulas «malus» y «clawback» contempladas en la política de retribuciones de Banco Popular. La entidad financiera introdujo estas cláusulas en su política de retribuciones en el marco de la adaptación de Basilea III al ordenamiento jurídico de la Unión Europea (UE) antes de que fuesen de obligado cumplimiento. Permiten, según señala Ep, exigir a los beneficiarios la devolución de la retribución variable durante los tres años siguientes a la liquidación y abono en una serie de supuestos, como que se haya percibido con arreglo a información cuya falsedad o inexactitud grave quede demostrada a posteriori o si afloran riesgos asumidos durante el periodo considerado u otras circunstancias no previstas ni asumidas por el banco que tengan un efecto negativo material sobre las cuentas de resultados.

Retribución variable

En concepto de «bonus» los principales ejecutivos de Popular no percibieron nada en los ejercicios correspondientes a 2015, 2016 y 2017, pero sí en los años 2103 y 2014. Estas cantidades se pagan en diferido y se perciben la mitad en acciones y la otra mitad en efectivo. En 2016, la parte que recibieron los tres ejecutivos fue de 138.338 euros, cifra que se ha solicitado que se devuelva. La correspondiente a 2017 (proveniente de los resultados de 2014) no se llegó a pagar y tenía el mismo importe. Queda por percibir este año una cifra de 92.137 euros que no se va a pagar.

Santander sí abonará es el plan de pensiones de Ángel Ron, que asciende a 12,4 millones de euros que serán satisfechos al alcanzar la edad de jubilación.

El informe detalla que Ron cobró 218.000 euros en 2017, cuando ejerció como presidente hasta el 20 de febrero, cuando fue relevado por Emilio Saracho, que ocupó el puesto hasta principios de junio y se embolsó en ese periodo 4,477 millones, cifra que se explica en gran medida porque su fichaje costó 4 millones. El ex consejero delegado Ignacio Sánchez Asiaín percibió 144.000 euros, mientras su antecesor, Pedro Larena, cobró 365.000 euros. En total, los antiguos ejecutivos de Banco Popular se repartieron 5,5 millones en apenas cinco meses del pasado año.