CEOE elige presidente entre Rosell y Garamendi en unos comicios muy igualados

El actual presidente de la CEOE, Juan Rosell, se enfrenta mañana al aspirante a dirigir la patronal, Antonio Garamendi, en unas elecciones muy reñidas en las que el primero defiende su experiencia y su gestión reformista, mientras que el segundo ve llegada la hora de un auténtico lavado de imagen.

Los 760 representantes de las organizaciones empresariales de toda España llamados a votar deberán elegir entre un candidato previsible y conocido en sus formas y tiempos, y otro descontento con la actual gestión y que quiere acabar con la sombra de la corrupción.

Rosell, que ha presentado 304 avales de 9 organizaciones, ha puesto las cartas boca arriba en una carrera a la que se ha enfrentado como caballo ganador, haciendo una exhibición de fuerza.

Por el contrario, el actual presidente de la asociación de pequeñas y medianas empresas Cepyme, Antonio Garamendi, ha optado por no enseñar sus cartas y no ha pedido avales sino votos (secretos, personales y en urna), sobre todo, a pequeñas organizaciones sectoriales y regionales.

Rosell cuenta, según los avales, con el 40 % de los votos, procedente de los fabricantes de automóvil de Anfac, los de bienes de equipo de Sercobe y los concesionarios de Faconauto, así como las grandes distribuidoras de Anged, los supermercados de Asedas y otras asociaciones de la alimentación y la agricultura.

También cuenta con el apoyo de las grandes constructoras de Seopan, la industria química (Feique y Anaip), las tecnológicas (Adigital y Aest), la hostelería (Fehr y Cehat), y otras de la enseñanza, los servicios, las finanzas, como la AEB, donde está presente La Caixa, uno de sus grandes respaldos.

De entre las organizaciones de comunidades autónomas, la candidatura de Rosell cuenta con el apoyo de la mayoría.

Garamendi, por su parte, confía en obtener unos 370 de los 760 votos, dándose así por ganador de las elecciones con el respaldo de la asociación Cepyme (que preside), el sector de la construcción CNC, el del metal Confemetal, el tecnológico de Ametic, una parte de las eléctricas de Unesa, y casi todas las cajas de ahorro (CECA).

Además, el candidato vizcaíno se ha recorrido en coche media España durante la campaña y dice haberse hecho con el apoyo de las asociaciones vasca, cántabra, riojana, castellanoleonesa, castellanomanchega y asturiana, así como casi toda la gallega y parte de la valenciana, madrileña, canaria, andaluza y melillense.

La carrera está muy ajustada y la victoria se dirimirá en las decisiones que tomen las 102 pequeñas organizaciones empresariales que tienen entre un voto y tres, algo con lo que cuenta Garamendi.

Los comicios comenzarán mañana a las 10:30 horas (en segunda convocatoria) y está previsto que el escrutinio de los votos se lleve a cabo dos horas después, de manera que a medio día será proclamado el próximo presidente de la CEOE para los próximos cuatro años.

La campaña electoral se ha centrado en el balance de la gestión de Rosell, calificada de moderada a la hora de defender la posición empresarial en las negociaciones con el Gobierno y por no tomar cartas ante presuntos asuntos de corrupción.

Pero también ha habido tiempo para las promesas de futuro, ante lo que Rosell opta por continuar con las reformas emprendidas, mientras que Garamendi quiere implementar mayor transparencia, ejemplaridad y un lavado de la imagen de la patronal.

Se da la circunstancia de que, en sus actuales responsabilidades, Rosell sustituyó a Gerardo Díaz Ferrán, encarcelado por delitos cometidos en su gestión de Viajes Marsans, mientras que Garamendi relevó a Jesús Terciado, que dimitió tras ser imputado por supuestos cobros indebidos.