Las “Smart Cities” en España ya son una realidad

Las ciudades inteligentes o “Smart Cities”, son una revolución necesaria y de especial importancia para el correcto funcionamiento de una sociedad. A continuación explicaremos en qué consiste este concepto, además de las áreas de las ciudades que son las principales implicadas actualmente en España.

Las Smart Cities pueden describirse como las ciudades que aplican tecnologías de información y de comunicación (TIC´s) con el objetivo de proveerla de un desarrollo sostenible que incremente la calidad de vida de los ciudadanos y que al mismo tiempo puedan participar activamente de los recursos disponibles.

Para crear una Smartcity se deben mejorar áreas de la ciudad como la gestión de los recursos naturales, la administración pública y la infraestructura de la ciudad, que debe estar dotada de soluciones tecnológicas avanzadas que permitan la interacción del ciudadano de forma fácil.

La actual transformación de las ciudades en Smart Cities aborda problemas urbanos como el abastecimiento energético, las emisiones de CO2, la planificación del tráfico automovilístico, la provisión de bienes y materias primas y la gestión de servicios sanitarios y de seguridad a todos a quienes residan en estas ciudades con miras a la transformación.

Actualmente España cuenta con una “Agenda Digital”, promovida por asociaciones, como Ametic, en una clara apuesta por este tipo de proyectos en España, persiguiendo objetivos medioambientales que conllevarán a la optimización de los recursos y que finalmente se reflejaran en ahorro de dinero para los ayuntamientos..

El proyecto MiNT, Madrid Inteligente, presentado en julio de 2014 aborda la gestión de basuras, limpieza, arbolado, riegos, pavimentos y alumbrado público y fuentes.

En Málaga se ha puesto en marcha un proyecto con el objetivo de conseguir un mayor ahorro energético, estimado en el 20% y una reducción de emisiones de más de 6.000 toneladas anuales de CO2.

En Barcelona, se destaca la creación de manzanas energéticamente autosuficientes por medio de la incorporación de cubiertas solares.

Un ambicioso y complejo ejemplo de Smart City, financiado por la Unión Europea, lo tenemos en Santander, donde se han instalado más de 12.000 sensores de medición que obtienen datos como el nivel de CO2, nivel de emisión de ruido, humedad relativa o el nivel de tráfico para generar mejores modelos de predicción.