El Banco de España certifica el final de la crisis del sector inmobiliario¡

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El Banco de España ha constatado el mantenimiento del dinamismo en el consumo, las nuevas operaciones crediticias, la inversión empresarial y el empleo, que muestran un "comportamiento favorable"durante el primer trimestre de este año.

En los años más duros de la crisis, los expertos calcularon que el precio de la vivienda debía bajar en torno al 30% para que el sector volviera a reactivarse. La realidad, sin embargo, es que la virulencia de la recesión económica ha provocado un ajuste mucho más severo. Según los datos aportados por el director de Estudios del Banco de España, José Luis Malo de Molina, la caída ha sido del 45%. La buena noticia, explicó ayer en unas jornadas organizadas por la Fundación de Estudios Inmobiliarios, es que el recorrido a la baja de estos precios ha tocado fondo, lo que es señal inequívoca de que «el ajuste del sector se ha completado» y de que estamos en vías de una recuperación «gradual y moderada» del mismo.

Lejos de los niveles precrisis

Malo de Molina explicó que datos como el aumento de la inversión en el sector en los últimos trimestres de 2014 o la vuelta de compradores no residentes confirman esta incipiente recuperación. El responsable de Estudios del Banco de España, no obstante, advirtió de que el sector no recuperará, ni de lejos, los niveles precrisis. Según su diagnóstico, la vivienda aportará apenas unas décimas al Producto Interior Bruto (PIB), frente al 0,6% de antes de la crisis, mientras que la construcción añadirá 0,5 puntos porcentuales a la riqueza nacional, frente al 0,9% que aportaba al PIB antes de la crisis.

El supervisor bancario ha constatado en su último boletín que el inmobiliario no es el único sector que ha mejorado en los últimos meses. El consumo privado, la inversión empresarial y el empleo siguieron un «comportamiento favorable» en los tres primeros meses del año.

Sobre el mercado de trabajo versa uno de los artículos incluidos en el documento publicado por el Banco de España. En el análisis, el organismo regulador gobernado por Luis Linde solicita más flexibilidad para evitar la destrución de empleo. Según su análisis, durante la crisis se han producido pérdidas de empleo intensas entre los trabajadores sujetos a convenios colectivos que, firmados en un momento alcista, fijaban incrementos salariales elevados. Si hubieran renegociado su convenio después del inicio de la crisis, la probabilidad de estos trabajadores de perder su empleo habría caído un 50%, salvando así miles de puestos de trabajo.