El Eurogrupo alaba la mejora de España e insiste en que no afloje con las reformas

Desempleo y deuda, los dos principales desajustes que debe corregir

El presidente del BCE, Mario Draghi, habla con el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem
El presidente del BCE, Mario Draghi, habla con el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem

El Eurogrupo volvía a elegir a España para ponerla de ejemplo delante del club de la moneda única por la implementación de reformas y la mejora de la economía. No es la primera vez que su presidente, Jeroen Dijsselbloem, elogia la respuesta española a las exigencias europeas.

El Eurogrupo volvía a elegir a España para ponerla de ejemplo delante del club de la moneda única por la implementación de reformas y la mejora de la economía. No es la primera vez que su presidente, Jeroen Dijsselbloem, elogia la respuesta española a las exigencias europeas. Un alumno modelo, al que los líderes acuden para mostrar el «buen camino», y que sirve para poner el contrapunto de lo que ocurre con Grecia. Sin embargo, Europa parece insaciable y sigue exigiendo más y más reformas. «Damos la bienvenida a los progresos hechos por España. Todos los indicadores muestran progresos, tanto en términos presupuestarios como económicos», explicaba el presidente del Eurogrupo en rueda de prensa, al finalizar la reunión informal de los ministros de Finanzas y de Economía de la eurozona. Pero por otro lado, insistía en que continúa habiendo desafíos importantes como la deuda y la elevada tasa de desempleo.

En este mismo sentido se mostraba el comisario de Asuntos Económicos, el francés Pierre Moscovici, reconociendo los progresos en España en materia fiscal, reformas estructurales y el sector bancario. También hacía un inciso para recordar que no está todo el trabajo hecho y que el Gobierno de Mariano Rajoy tiene que continuar implementando reformas. «Los datos confirman una tendencia positiva, la economía se recupera... quiero expresar mi satisfacción en lo que se refiere a la implementación de las reformas. Pero los desafíos permanecen y se deben seguir implementando las medidas. No puede haber lugar a la complacencia sobre todo en lo que se refiere al empleo. Pero tenemos que reconocer los progresos que se han realizado», dijo Moscovici.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, aseguraba ayer a Ep en Riga que sólo ha escuchado «valoraciones positivas» sobre España. «En términos del giro que se ha dado a la economía española, creo que ahora es un referente y un ejemplo desde el punto de vista de las políticas a implementar», decía el ministro. Preguntado sobre la petición por parte de la Comisión de más reformas en sectores como el mercado laboral o el sistema tributario, De Guindos restaba importancia al asunto. «Las instituciones europeas, y además es su labor, siempre piden más», aseguraba. Para el ministro español, nuestro país «va a ser una de las economías que más crece» y podría doblar el crecimiento medio de la zona euro este año. «Hemos sido capaces de crear más de medio millón de puestos de trabajo», agregó.

En la buena dirección

Los técnicos de la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE) visitaron España a finales de marzo para evaluar la situación económica después del rescate a los bancos por el que los socios europeos prestaron a España 41.300 millones. En su informe ya avanzaban lo que el Eurogrupo señalaba ayer. España está en el camino correcto pero es necesario que siga implementando más reformas para combatir dos problemas que aún persisten. Por un lado, el alto nivel de desempleo, y por otro lado, el elevado nivel de deuda. «La creación de empleo se ha acelerado, pero el desempleo, en particular el desempleo juvenil y de larga duración, sigue siendo muy elevado, al igual que la segmentación del mercado laboral. La deuda pública sigue aumentando y para que vuelva a situarse en el valor de referencia del 60% requerirá un esfuerzo fiscal continuo a largo plazo», explicaban los técnicos de ambas instituciones.

Las reformas exigidas

- Mercado laboral. El Eurogrupo cree que, a pesar de los cambios ya introducidos, persiste demasiada dualidad y rigidez en este mercado. La UE considera preocupante que la tasa de paro siga cerca del 24%.

- Fiscalidad. A la UE le preocupa la falta de ingresos de las arcas públicas. El Gobierno, sin embargo, se resiste a acatar una de las principales peticiones de Bruselas: aumentar los productos que tienen un tipo de IVA general.

- Servicios. Los socios comunitarios quieren más avances en este campo después de que la ley de unidad de mercado, la liberalización de los horarios comerciales o la ley de servicios profesionales no acaben de perfilarse.