Bruselas

El Gobierno cumplirá con Bruselas y enviará el Plan de Estabilidad

Moncloa, Hacienda y Economía trabajan para presentar el horizonte económico hasta el año 2019

La Razón
La RazónLa Razón

El hecho de que el Gobierno esté en funciones desde la convocatoria de elecciones generales no le exime del cumplimiento de sus compromisos con la Comisión Europea, aunque distintas formaciones políticas aseguraban en las últimas semanas que el Ejecutivo se abstendría de enviar a Bruselas la actualización del Programa de Estabilidad, que en esta ocasión abarcará el periodo 2016-2019. Su tesis es que si aprobó los Presupuestos Generales del Estado para evitar un vacío económico en 2016, difícilmente podría realizar previsiones para los tres siguientes cursos. Fuentes del Ejecutivo han asegurado que el hecho de que el Gobierno en funciones no pueda enviar un proyecto de ley para su tramitación parlamentaria no le exime de sus obligaciones con sus socios europeos.

Según ha podido saber LA RAZÓN, el Gobierno está trabajando en tres frentes. El equipo de Luis de Guindos, ministro de Economía y Competitividad, se está encargando de perfilar cuál puede ser el previsible escenario macroeconómico para los próximos años, sobre el que se basará el crecimiento del PIB. Las incertidumbres acerca del precio del petróleo y del comportamiento de las economías de los países emergentes hacen más difícil una aproximación creíble. Para el presente año, el Gobierno, en los Presupuestos Generales del Estado de 2016, realizó una estimación del precio del barril de petróleo de 68,8 dólares, una cifra muy alejada del precio actual (por debajo de los 40 dólares) que puede representar para España un ahorro de entre 10.000 y 15.000 millones de euros en un año.

Coordinación

El Ministerio de Hacienda se está encargando de proyectar las cifras de Economía sobre los ingresos tributarios, con el fin de poder definir cuál será el objetivo de déficit para los próximos años, aún a sabiendas de la posibilidad de que la Comisión Europea flexibilice los plazos, como ya ha hecho en otras ocasiones con España y alguna de las grandes economía europeas, como Francia y la propia Alemania.

En el anterior Plan de Estabilidad, enviado a Bruselas en abril del pasado año, España fijó para este año un déficit para el conjunto de las administraciones públicas del 2,8% del PIB, que se reduciría a la mitad en 2017 y al 0,3% en 2018. En la actualidad y con el escenario de dudas que sobrevuela la economía europea, parece imposible mantener esos porcentajes. La estimación de déficit para el año 2015 se sitúa en el entorno del 4,5%.

Desde Moncloa se trabaja en la coordinación con los distintos departamentos ministeriales del plan nacional de reformas.