El líder de UGT amenaza a Rajoy con una huelga general

Álvarez advierte al Gobierno de que es una posibilidad «abierta»

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, en su intervención durante las protestas de diciembre
El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, en su intervención durante las protestas de diciembre

Álvarez advierte al Gobierno de que es una posibilidad «abierta»

El líder de UGT, Pepe Álvarez, reiteró de nuevo ayer la amenaza que ya pronunciara el pasado 24 de noviembre a la salida de la reunión que mantuvieron en La Moncloa los líderes de los sindicatos de clase con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y la ministra de Empleo, Fátima Báñez: no se aceptan límites en la negociación o habrá respuesta en la calle.

Álvarez y el líder de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, pactaron entonces un calendario de movilizaciones por toda España el pasado 15 de diciembre y una gran marcha el domingo 18 del pasado mes.

Pese al fiasco del primer pulso al Gobierno, Álvarez continúa en sus trece y advirtió al Gobierno y a los empresarios de que su «cerrazón» a la hora de negociar futuras mejoras laborales y salariales podría derivar en una huelga general, una posibilidad que «nunca se ha cerrado».

En un desayuno con medios, Álvarez reconoció que la negociación con el Gobierno, CEOE y Cepyme está instalada en el «día de la marmota» y pidió al PSOE que apoye a las centrales para negociar la derogación de la reforma laboral. «Los necesitamos», aseguró Álvarez en declaraciones recogidas por Efe.

La estrategia es que el Parlamento comience a mover ciertos elementos de la reforma laboral de forma que el camino se abra, «y PP y patronal se vean envueltos en ellas». «La patronal se puede ablandar un poquito y engancharse si, efectivamente, ve que el Parlamento puede cambiar aspectos de la reforma laboral».

Sobre la negociación abierta con el Ministerio de Empleo, acusó al Ejecutivo de estar más interesado en salir en la foto reunido con los líderes sindicales que en abordar en serio las cuestiones pendientes en la agenda.

El secretario general de UGT auguró que habrá un aumento de conflictividad porque los sindicatos no se van a resignar a que no se repartan parte de los beneficios que se generan en España.

Álvarez tuvo munición para todos. Así, avisó a la patronal de que no firmará un acuerdo salarial para 2017 «sin suelo o suelo cero» y reveló que CEOE se ha enrocado en una banda de subida de salarios de hasta el 1,5%, como la que se aplicó el pasado año, muy lejos de la que plantean los sindicatos de clase: de entre el 1,8% y el 3%. Además, remarcó que no permitirá que «cero sea una opción» en las recomendaciones de subida salarial de la negociación colectiva. En este sentido, indicó que «es mejor que no haya acuerdo» a un acuerdo sin bandas.

El responsable de UGT aprovechó el encuentro para recordar que el PP ya no tiene mayorías absolutas y, por tanto, el Parlamento puede aprobar reformas y derogar sustancialmente algunos aspectos de la reforma laboral. El dardo en este caso fue para la ministra del ramo, Fátima Báñez, quien vive instalada en el «castillo» de la mayoría absoluta, segun la percepción del líder sindical.