España es el octavo país de la zona euro con menor presión fiscal

Entre 2017 y 2018, fue el sexto Estado de la UE que más vio aumentada esta cifra

España se sitúa por debajo de la media de nuestros socios europeos en cuanto a presión fiscal, aunque ésta haya aumentado siete décimas entre 2017 y 2018. Esta última cifra coloca a España como el sexto país de los Veintiocho que más ha visto incrementada esta variable en este periodo. Según los datos de Eurostat, la agencia estadística comunitaria, nuestro país es el octavo Estado de la zona euro con una presión fiscal más baja y se sitúa en el puesto undécimo si se contabiliza a los Veintiocho.

Según estas cifras publicadas ayer, los ingresos procedentes de las suma de impuestos y cotizaciones sociales alcanzaron el año pasado el 35,4% del PIB, cinco puntos por debajo de la media de la UE (40,3%) y seis si se tiene en cuenta tan sólo a los países de la divisa común (41,7%). Si se estudian los datos de los últimos años, en 2002 mientras la economía española crecía a velocidad de crucero, la recaudación suponía el 34,1% del PIB; en 2007 – antes de la quiebra de Lehman Brothers y del estallido de la burbuja inmobiliaria- aumentó hasta el 37,3 % para bajar progresivamente hasta situarse en el año 2012 -en los peores momentos de la crisis de deuda- en el 33,3.% y llegar 34,7% en 2017. Ante la incertidumbre política y las amenazas de recesión resulta difícil predecir si esta tendencia alcista se mantendrá en el futuro. La prórroga de los presupuestos en 2019, debido a la imposibilidad de formar Gobierno y la celebración de nuevas elecciones, ha imposibilitado la entrada en vigor de los tributos planeados por el ejecutivo que incluían una impuesto a las transacciones financieras y la conocida como tasa Google para gravar las actividad de los gigantes tecnológicos.

En cuanto a la estructura de los ingresos en nuestro país, las cotizaciones sociales netas suponen el 12,4%, seguidas de los impuesto a la producción e importaciones (11.9%) y los provenientes de la renta y el patrimonio (10,6%). Dentro de esta última categoría, los impuesto de la renta a las personas físicas suponem el 7,8% y el de sociedades el 2,5% El impuesto del IVA tan sólo se sitúa en 6,6 % del total. En consonancia con la media europea,general, España se coloca por debajo del promedio comunitario en todos los apartados. La media europea de las cotizaciones sociales alcanza el 13,3% ; el impuesto sobre la renta de las personas físicas asciende al 9,% el de sociedades al 2,7%, el IVA al 7,1% y las importaciones y exportaciones al 13,6%.

Dentro de los países europeos, los que sufren una mayor presión fiscal son Francia con un (48,4%), Bélgica (47,2%), Dinamarca (45,9), Suecia (44,4%), Austria (42,8%), Finlandia (42,4) e Italia 42%. En el otro lado de la balanza se encuentran Irlanda (23%), Rumanía (27,1%), Bulgaria (29,9%), Lituania (30,5%) y Letonia (31,4%).

Si se compara la tendencia entre 2017 y 2018, 16 países vieron incrementadas su presión fiscal. Esta variable es liderada por Luxemburgo, Rumanía y Polonia.