La banca se blinda frente al euribor negativo con tipos fijos y cláusulas cero

Vincula también más productos a las hipotecas para ganar rentabilidad

Vincula también más productos a las hipotecas para ganar rentabilidad

Anda el euribor tan de capa caída que, por primera vez en su historia, ha entrado en terreno negativo. Y no sólo en tasa intradía. El viernes, la media mensual era del -0,004%, lo que hace prever que febrero será el primer mes de la historia que cierre por debajo del 0%. Al tratarse del indicador utilizado para referenciar la mayoría de los préstamos hipotecarios en España, el debate sobre si los bancos deberían devolver a los hipotecados dinero si el interés de su hipoteca es negativo lleva sobrevolando el sector en las últimas semanas. La banca cree que sería «extraño» pagar a alguien que pide prestado dinero. Además, aseguran que para llegar a esa situación, el euribor debería seguir cayendo y permanecer de forma prolongada en terreno negativo, algo que no ven factible porque significaría que las cosas irían muy mal. El euribor es el interés al que la banca se presta el dinero y camina en paralelo a los tipos que fija el Banco Central Europeo (BCE). Si ahora está bajo es por los manguerazos de liquidez con los que Mario Draghi lleva años tratando de reanimar la economía europea. Y si lo estuviera más, probablemente sería porque el BCE habría tenido que bajar más los tipos por la inactividad.

Que la banca no crea que se vayan a dar situaciones de intereses negativos no significa que no se esté protegiendo ante esta eventualidad para blindar sus cuentas. En la medida en que una de las partes de su beneficio está en el margen de interés –la diferencia entre lo que les cuesta pedir prestado el dinero y el interés al que ellos lo prestan–, cuanto más bajos sean los intereses que perciben de sus clientes, menor es su beneficio. Por eso, los bancos los están protegiendo con diversas fórmulas. Algunos como Liberbank –Cajastur, CCM, Caja Cantabria y Caja Extremadura–, Caixabank y Oficina Directa están incluyendo en las nuevas hipotecas cláusulas 0%. Con las mismas, se aseguran de que aunque el interés del préstamo llegue a cotas negativas, no tengan que pagar ningún dinero al hipotecado en concepto de devolución de intereses.

Otras entidades están optando por tocar los diferenciales que aplican. Kutxabank ha incrementado hasta el 1,4% el tipo a pagar en el primer año, dejando en el 0,9% más euribor el del resto de ejercicios. La aragonesa Ibercaja ha elevado hasta el 2% el interés del primer año y estableciendo euribor+1,25% como tipo para los siguientes. Banco Santander, aunque ofrece una hipoteca a euribor+0,99%, ha incrementado el interés de los dos primeros años del 1,25% al 1,75%.

Las hipotecas a tipo fijo se están convirtiendo en otro de los instrumentos que está potenciando la banca. Sólo en 2015 el 33% de los préstamos que se estrenaron fueron a tipo fijo, como recuerda el portal financiero Bankimia. En las últimas semanas, tanto BBVA como Santander han estrenado hipotecas a tipo fijo con intereses de entre el 2% y el 3% en el caso del primero y del 2,89% en el del segundo. No hace tanto, eran productos sin mucho interés por sus elevados tipos. Pero las diferencias con las hipotecas variables se han acortado. La media de las diez mejores hipotecas fijas se sitúa al 2,15%, según los datos recopilados por Bankimia.

La vinculación de productos a la hipoteca se ha convertido en la última de las estrategias de la banca para generar ingresos. Desde hace años, los mejores diferenciales se consiguen domiciliando la nómina o contratando un plan de pensiones. Ahora, estos requisitos se han endurecido. «Ahora es más frecuente que para contratar una hipoteca el importe de la nómina supere los 3.000 euros mensuales, cuando meses atrás era bastante inferior», explican desde Bankimia. Liberbank, por ejemplo, exige que la nómina supere los 2.000 euros, mientras que el caso de Kutxabank llega hasta los 3.000 euros. OficinaDirecta exige que el sueldo de un solo titular ascienda a 3.000 euros.