La UE, en busca de los 7.700 millones que gestionan las plataformas de “crowdfunding”

Creará una nueva ley para controlar el dinero de los canales alternativos de financiación

Bruselas quiere eliminar las obstáculos a los que se enfrentan estas plataformas para operar en algunos países de la UE
Bruselas quiere eliminar las obstáculos a los que se enfrentan estas plataformas para operar en algunos países de la UE

Creará una nueva ley para controlar el dinero de los canales alternativos de financiación.

El «crowdfunding» se ha convertido en tabla de salvación de miles de proyectos que no pueden acceder a las fuentes de financiación tradicionales. Este fenómeno, que triunfó en las redes sociales hace más una década, ya se ha oficializado a través de plataformas y apps de todo tipo. Su volumen de inversión se cuenta ya en miles de millones y eso ha despertado el interés de la Unión Europea, que pretende regular una actividad que hasta la fecha está fuera del control financiero.

Los gobiernos de la Unión Europea respaldaron la pasada semana la puesta en marcha de la primera normativa para impulsar el desarrollo de las plataformas de micromecenazgo, de forma que éstas puedan prestar sus servicios en todo el bloque comunitario y sirvan como fuente de financiación para pymes y start-ups. Pero la propuesta de los Estados miembros también establece un conjunto de requisitos que salvaguarden la veracidad de la inversión, la información y la transparencia para garantizar un «elevado nivel de protección» a los inversores. Para ello, los Veintiocho han planteado una serie de reglas de autorización y supervisión para las autoridades nacionales competentes, que deberán ser de obligado cumplimiento en todos los países miembros.

Según sus cálculos, con datos de 2016, los últimos oficiales, las plataformas especializadas en el servicio de «crowdfunding» recaudaron 7.700 millones de euros de financiación sólo en la Unión Europea. La cifra se dispara cuando cambiamos de continente. En América, la cantidad final ascendió a 35.200 millones, pero es en Asia donde este tipo de recaudaciones tiene más éxito. Hasta 200.000 millones sumaron en todo tipo de proyectos.

Los gobiernos europeos han fijado su posición para comenzar las negociaciones con representantes del Parlamento Europeo de cara a lograr a un acuerdo sobre el texto final de la normativa. La Comisión Europea ya presentó su propuesta legislativa en marzo de 2018 para armonizar las diferentes legislaciones nacionales de micromecenazgo, una situación que a su juicio impide que este sector se desarrolle completamente en el bloque comunitario.

Por este motivo, los socios comunitarios han pedido eliminar las obstáculos a los que se enfrentan estas plataformas para operar en algunos países de la UE y abogan por establecer normas «a medida» en función de si la financiación se concede a través de una inversión directa o de préstamos preestablecidos.

La propuesta de los Estados miembros también establecerá cortapisas, requisitos de transparencia y obligatoriedad en comunicar cada una de las operaciones financieras aprobadas, para garantizar tanto la protección a los inversores como las legislaciones internas de cada país, que deberán adaptarse a la nueva directiva europea.

Como norma general, la nueva legislación cubriría todas las campañas de «crowdfunding» de hasta ocho millones de euros en un periodo de hasta doce meses. Sin embargo, cada uno de los gobiernos tendrán la posibilidad de establecer un umbral inferior si así lo establecen. Las operaciones por encima de esa cifra están reguladas directamente por la normativa europea sobre mercados financieros.