Las mujeres tienen que trabajar 81 días más para ganar igual que un hombre

CCOO denuncia que muchas mujeres son expulsadas del mercado laboral entre los 25 y los 34 años al quedar embarazadas, por despido o por tener que asumir labores de cuidado y atención de personas dependientes.

CCOO denuncia que muchas mujeres son expulsadas del mercado laboral entre los 25 y los 34 años al quedar embarazadas, por despido o por tener que asumir labores de cuidado y atención de personas dependientes.

Las mujeres tienen que trabajar 81 días más para alcanzar el salario de los hombres en la Comunidad de Madrid, según Comisiones Obreras (CCOO).

El dato procede del informe anual sobre la situación sociolaboral de las mujeres en la región que este martes han presentado el secretario general de CCOO de Madrid, Jaime Cedrún, y la secretaria de las Mujeres del sindicato, Pilar Morales.

Las mujeres cobran de media 5.844 euros menos que los hombres en la región de Madrid, aunque la brecha salarial afecta más a los salarios bajos, al sector de los servicios y a las mujeres con contrato indefinido, en cuyas nóminas se refleja el menor acceso a complementos y carrera profesional.

Los indicadores del mercado de trabajo ponen de manifiesto que las trabajadoras madrileñas están lejos de alcanzar la igualdad real y sufren cada vez más la precariedad y el empobrecimiento, según la organización sindical.

CCOO de Madrid destaca que las mujeres tienen una tasa de actividad casi 10 puntos inferior a la de los hombres y la diferencia se dispara a partir de los 34 años.

Una de las principales causas de inactividad en las mujeres es la dedicación a los cuidados, que alegan 434.800 mujeres frente a 42.800 hombres.

Esta diferencia no puede explicarse por una opción libre y vocacional, sino por un reparto de roles en la familia y en la sociedad, así como por las mayores dificultades de las mujeres en el mercado laboral.

La brecha en la tasa de actividad de hombres y mujeres ha descendido durante los años de la crisis por la salida de hombres del mercado de trabajo, pero actualmente está estancada.

Las mujeres sufren más el paro que los hombres, ya que la tasa de desempleo femenino sobre la población activa se sitúa en el 12,17 por ciento, mientras que la de los hombres alcanza el 11,11 por ciento.

Muchas mujeres son expulsadas del mercado laboral entre los 25 y los 34 años al quedar embarazadas, por despido o por tener que asumir en solitario las labores de cuidado y atención de personas dependientes.

La mitad de las mujeres paradas (el 49 por ciento) lleva más de un año en situación de desempleo y, de ellas, casi el 67 por ciento más de dos años.

Las mujeres activas en la Comunidad de Madrid tienen niveles de formación altos y superan a los hombres en número entre las tituladas universitarias.

Cuanto mayor es su nivel de formación mayores son sus oportunidades de encontrar empleo, pero también son mayores las diferencias con los hombres.

Las mujeres sufren más que los hombres las jornadas parciales, ya que el 20,1 por ciento de las madrileñas ocupadas tiene un empleo a tiempo parcial, frente al 6,4 por ciento los hombres.

Los niveles de temporalidad están creciendo en la Comunidad de Madrid y al hacerlo se está incrementando la brecha entre hombres, con un 19 por ciento de temporalidad, y mujeres, con un 21,2 por ciento de temporalidad.

Las mujeres sufren una fuerte segregación por sectores y ocupaciones, además de dificultades para la promoción profesional.

Los sectores tradicionalmente feminizados son los de cuidado (educación, sanidad y servicios sociales), el servicio doméstico, el comercio minorista, así como los servicios de mercado (jurídicos y administrativos) o financieros.

En el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo, CCOO de Madrid anima a la ciudadanía a participar en las actividades, paros y manifestaciones convocadas por los sindicatos y por el movimiento feminista.

La organización defiende un empleo de calidad para las mujeres y reivindica la negociación colectiva como el instrumento para mejorar las condiciones de vida de las trabajadoras madrileñas.

Reclama políticas de empleo con perspectiva de género y la aplicación de la legislación sobre igualdad vigente en el ordenamiento jurídico español.

También exige la puesta en marcha de un plan de igualdad para la Comunidad de Madrid y una dotación suficiente para la atención a la dependencia, a la vez que defiende el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo y su maternidad y expresa su deseo de contribuir a la erradicación de la violencia de género.