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Los funcionarios, sin formación por el «cerrojazo» presupuestario

El cierre adelantado de las cuentas deja sin subvención los cursos de los empleados públicos

El cierre adelantado de las cuentas deja sin subvención los cursos de los empleados públicos

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Hace dos meses que el Estado mantiene cerrado el grifo de todos los nuevos gastos de la Administración, salvo contadas excepciones. Desde el pasado 8 de agosto, el Gobierno tiene bloqueadas las nuevas partidas de subvenciones, contratos y convenios que no estuviesen ya comprometidas antes del «cerrojazo». Sólo se salvan, en líneas generales, las pensiones, las prestaciones de desempleo, los salarios de los empleados públicos, el pago de la deuda y los contratos anteriores. El resto de los gastos tendrán que esperar a enero de 2017. Con esta medida, el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas estima un ahorro de 1.000 millones de euros este año. El objetivo es tratar de cuadrar las cuentas para acercarse lo más posible al objetivo de déficit público del 4,6% pactado con la Unión Europea.

Sin embargo, el cierre del presupuesto está provocando efectos colaterales en todos los ministerios, que ven cómo algunas partidas de relativa importancia no podrán ejecutarse hasta el año próximo. Aunque los departamentos trabajaron durante el verano contra reloj para salvar todos los gastos posibles, la rapidez entre el anuncio del Ejecutivo y la orden de cierre hizo inviable tramitar todas las partidas. En este sentido, una de las actuaciones de más calado que se quedarán sin ejecutar son los cursos de formación para los empleados públicos de los ministerios y otros organismos públicos.

Fuentes de CSIF, el sindicato mayoritario de los empleados públicos, informaron a LA RAZÓN de que la inmensa mayoría de estos planes de formación para los funcionarios se encuentran paralizados hasta, como mínimo, 2017. Los cursos afectados por el bloqueo presupuestario son todos aquellos subvencionados por Afedap (Acuerdo de Formación para el Empleo de las Administraciones Públicas). Estos cursos constituyen entre el 80% y el 90% de los planes de formación para empleados públicos. Sólo se salvan de la quema los cursos subvencionados por los propios departamentos ministeriales, si bien éstos son minoría.

Los cursos forman parte de un plan anual de formación que tiene como objetivo facilitar la promoción profesional de los empleados públicos. Es decir, la actualización de los conocimientos vinculados a ascensos o cambios de función dentro del mismo puesto de trabajo, mediante cursos específicos. También hay otros más generales, destinados al desarrollo personal de los empleados públicos, tales como cursos de idiomas, nuevas tecnologías, habilidades sociales y de comunicación.

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Todos estos cursos se han suspendido desde finales de verano y hasta nueva orden. De hecho, muchos departamentos se han visto obligados a rehacer sus planes de formación para adaptarse a las circunstancias. Como la paralización se ha hecho mediado el año, no existen datos por el momento de qué porcentaje de cursos se han ejecutado ya y cuántos han quedado pendientes. Y por extensión, se desconoce el importe de las subvenciones congeladas. Lo que sí se sabe es que el plan anual ahora bloqueado contaba con un presupuesto para la Administración General del Estado de 6,7 millones de euros.

Otras partidas afectadas

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Los planes de formación de los empleados públicos no son, ni mucho menos, las únicas partidas afectadas por el cierre presupuestario. «El País» informó ayer de que los fondos para el premio Cervantes y otros galardones nacionales relacionados con la cultura se encuentran también bloqueados. No obstante, el secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ferre, explicó ayer que en el Ministerio se está trabajando para que el cierre contable de los presupuestos no afecte a determinados gastos «ocasionales y concretos», como estas dotaciones. En la misma línea, el Ejército de Tierra se ha quedado sin servicio de limpieza por el mismo motivo, según publicó «El Mundo».