Los taxistas vuelven a tomar la calle contra Uber y Cabify

Seguimiento mayoritario de la huelga del taxi en Barcelona, según los sindicatos.

Taxistas de Madrid protestan por la competencia que les hacen las nuevas plataformas.
Taxistas de Madrid protestan por la competencia que les hacen las nuevas plataformas.

Seguimiento mayoritario de la huelga del taxi en Barcelona, según los sindicatos.

La Federación Profesional del Taxi y Élite Taxi de Madrid y Barcelona han convocado para esta mañana paros de dos horas y manifestaciones de protesta por la competencia que les hacen las nuevas plataformas informáticas de usuarios y los vehículos de transporte colectivo (los conocidos como VTC). Les acusan de "competencia desleal". También hay movilizaciones en País Vasco, Cantabria, Comunidad Valenciana, La Rioja y Castilla-La Mancha y en las ciudades de Málaga, Sevilla, Vigo, La Coruña, Ibiza y Valencia.

La huelga parcial de taxistas convocada por las principales asociaciones del sector del área metropolitana de Barcelona para reclamar medidas contra el intrusismo está teniendo un seguimiento mayoritario, según los datos aún provisionales del sindicato Elite.

Los taxistas están llamados a participar en un paro de cuatro horas, de 10.00 a 14.00 horas, que se lleva a cabo también en una docena de ciudades de España, para frenar el crecimiento de las licencias de coches de alquiler sin conductor y contra plataformas como Uber y Cabify.

Las asociaciones de taxistas han convocado además una concentración en la plaza Catalunya de Barcelona, que está teniendo también una participación importante, según las mismas fuentes.

Desde la plaza Catalunya, los taxistas se dirigirán a pie hasta la Delegación del Gobierno en la calle Mallorca.

A mediados de marzo, miles de taxistas -6.000 según los convocantes y 2.800 según la Guardia Urbana- ya se manifestaron en el centro de Barcelona contra la liberalización del sector y el intrusismo de las plataformas de chóferes en una jornada de huelga de 12 horas que tuvo un alto seguimiento en el área metropolitana.

Estas organizaciones protestan por la progresiva liberalización del sector, que emplea a 10.500 personas en el área metropolitana, a través del incremento de las licencias para los vehículos de alquiler con conductor y reclaman a las administraciones públicas que frenen estas autorizaciones.