Los trabajadores con discapacidad cobran 4.000 euros menos al año

Su sueldo es un 17% menor que el resto. El aspecto más preocupante para este colectivo es su baja presencia en el mercado de trabajo

Su sueldo es un 17% menor que el resto. El aspecto más preocupante para este colectivo es su baja presencia en el mercado de trabajo

La incorporación al mercado laboral de las personas con discapacidad es un factor clave para conseguir su plena integración. Sin embargo, su independencia económica sigue siendo una asignatura pendiente debido a la diferencia salarial. Los trabajadores con discapacidad cobran un sueldo bruto de 19.762,2 euros, una cantidad un 17% inferior a los 23.764,8 euros que perciben las personas sin discapacidad, según la encuesta El Salario de las Personas con Discapacidad (SPD) de 2017, difundida por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

El anhelo de realización laboral de este colectivo se ve mermado por esta desigualdad. Quienes tienen discapacidad perciben 12,9 euros por cada hora de trabajo, frente a los 15,2 euros que cobra el resto de trabajadores, es decir, 2,3 euros menos por hora, el equivalente a un 15,4% menos. Esta diferencia es más acentuada en los hombres (con salarios un 20,7% inferiores a los de quienes no tienen discapacidad) que en las mujeres (con una diferencia del 14,3%).

La brecha salarial -diferencia de salario entre un hombre y una mujer que ocupan el mismo puesto-sigue castigando en mayor medida la remuneración de las mujeres. Las trabajadoras con discapacidad que ocuparon el mismo puesto que hombres con discapacidad cobraron un sueldo anual medio de 17.7730,8 euros, 3.348,4 euros menos que el de sus compañeros (21.079,2). Sin embargo, este hándicap es del 15,9% en el colectivo de trabajadores con discapacidad, frente al 22,2% del resto de la población.

No obstante, el INE señala que esta diferencia no es igual en todos los puestos de trabajo. De modo que, en los de ocupación media (empleados, artesanos y trabajadores cualificados), los salarios son iguales en un 94,5% de los casos. En los puestos altos las personas con discapacidad recibieron un salario un 7,4% inferior al resto de los trabajadores y en los de ocupación bajos el salario fue un 17,1% menor.

El aspecto más preocupante para el colectivo de las personas con discapacidad legalmente reconocida es su baja participación en el mercado de trabajo. Así, en el año 2017 (el último del que se tienen datos actualizados) presentaron una tasa de actividad del 35,0%, más de 42 puntos inferior a la de la población sin discapacidad. La tasa de ocupación fue del 25,9%, menos de la mitad que en el caso de las personas con discapacidad. Y la tasa de paro fue del 26,2%, superior en nueve puntos a la población sin discapacidad.

Los empleados de este colectivo se concentraron mayoritariamente en torno a la escala de salarios bajos. En general, la diferencia salarial entre personas con y sin discapacidad se reduce a medida que aumenta el nivel salarial. Y, en cuanto al tipo de jornada, se observaron menos diferencias en los contratos parciales, igualados en el 88,2% de los casos.

Así, en 2017, en ningún grupo de ocupación las personas con discapacidad superaron el salario bruto de la población sin discapacidad. Las mayores discrepancias salariales se dan entre los trabajadores con discapacidad intelectual y mental. Por su parte, los trabajadores con discapacidad sensorial y física recibieron los más elevados.