Inversión

Marruecos, la puerta de entrada a África para las empresas españolas

Compañías alauíes defienden que invertir en su país puede facilitar el acceso al resto del continente

Foro económico España-Marruecos en La Razón
Foro económico España-Marruecos en La RazónDavid JarLa Razón

Las compañías marroquíes lo tienen claro: invertir en su país constituye una oportunidad única para que las compañías españolas desembarquen después en el resto del continente. Una plataforma que, en su opinión, no deberían desaprovechar. «Hay oportunidades de colaboración. Marruecos es una oportunidad, una plataforma para entrar en África para las empresas españolas», aseguró ayer Mohammed Benchaib, administrador y director general de BBI Madrid-Bank of Africa en el marco del Foro Económico España-Marruecos 2023 organizado por Global Media Holding y LA RAZÓN.

Benchaib aseguró que «en Marruecos hay clientes reales, con un mercado real, con un conocimiento perfecto entre importadores y exportadores. Y esto es un factor para fomentar la coinversión», según defendió antes de añadir que hay verdaderas oportunidades de colaboración. En este contexto, Bank of Africa puede jugar un papel muy relevante pues, como defendió Benchaib, «nuestra actividad es de apoyo a empresas españolas y marroquíes que se quieren instalar en los dos países. No solo a nivel financiero, sino de conocimiento de mercado, de búsqueda de socios o de estudio de mercado. Somos la única entidad africana en España. Y tenemos clientes históricos españoles que aprecian nuestros servicios», declaró el primer ejecutivo de Bank of Africa en España.

Las experiencias de colaboración que se han dado hasta ahora entre empresas españoles y marroquíes han dado frutos más que positivos, como demuestran dos de los casos que se dieron a conocer ayer en el foro: Barceló y la alauí Gaia Energy.

Ángel Esquinas, director general de Barceló Hotel Group Marruecos y Túnez, explicó que la compañía empezó su andadura en Marruecos en 2006 con su primer hotel en Casablanca. Y, desde entonces, «hemos ido aumentando el número de hoteles», según dijo. Esquinas explicó que «hemos replicado el modelo que teníamos en Canarias y nuestro objetivo en Marruecos es crecer» y consolidar su éxito. Su último caso reseñable, dijo, es el Barceló Tánger, un hotel del año 1971 que la cadena ha renovado totalmente. «Este hotel ha pasado por una renovación completa y es uno de los buques insignia de la compañía en Marruecos», según explicó.

Esquinas aseguró que la confianza que les están ofreciendo las autoridades marroquíes «hace que renovemos todos los hoteles que tenemos en Marruecos». En Marrakech, por ejemplo, Barceló está haciendo un parque temático inspirado en el desierto que sirva de atractivo a sus clientes. Y en el establecimiento de Agadir «tenemos un hotel en el que haremos un parque acuático que completará su atractivo», explicó.

Colaboración exitosa

La colaboración de Gaia Energy con empresas españolas también ha sido más que satisfactoria. Su fundador y presidente, Moundir Zniber, explicó que tienen en marcha un proyecto renovable en colaboración con Iberdrola con una inversión de 600 millones de euros. Y que también tienen en marcha otras colaboraciones en materia de hidrógeno con compañías como Enagás y Arcelor muy satisfactorias. «Hemos creado un ambiente de colaboración que muestra que las empresas marroquíes pueden estar al nivel de las expectativas de las españolas, como ha demostrado el proyecto con Iberdrola. Y hay más empresas que pueden ser socios fiables», defendió Zniber.

A pesar de esta fructífera colaboración, Zniber defendió la necesidad, en el caso del sector energético, de avanzar en la liberalización en Marruecos para ayudar a su crecimiento. Un camino que, según destacó, ya hizo España años atrás con éxito, como lo demuestra el hecho de que «fue una solución ganadora que ha permitido el desarrollo de todas sus filiales. Es fabuloso ver cómo sus empresas exportan en todo el mundo», según aseguró Zniber.

Apertura

En opinión del primer ejecutivo de Gaia Energy, Marruecos podría ser «la próxima Arabia Saudí de la energía verde. Podría producir un gran volumen de la energía descarbonizada que necesita Europa. Y se podría hacer con empresas españolas como Abengoa o Iberdrola». Pero para ello, añadió, el país «necesita una apertura que permita a sector privado ocupar su sitio de modo más notorio, ayudando al sector público», que no reemplazó, según matizó.