Patronal y sindicatos negocian alzas salariales superiores al 2%

UGT moderaría su exigencia inicial del 4% si los empresarios aumentan los contratos fijos

Toxo y Álvarez, en primer plano, con Garamendi y Rosell, ayer en Madrid
Toxo y Álvarez, en primer plano, con Garamendi y Rosell, ayer en Madrid

UGT moderaría su exigencia inicial del 4% si los empresarios aumentan los contratos fijos

El preacuerdo salarial que alcanzaron hace un año y medio los representantes de los sindicatos y de los empresarios sobre la subida correspondiente a 2016 contemplaba un 1,5% de incremento. Las expectativas de crecimiento para la economía española realizadas entonces –mayo de 2015, cuando se aprobó la subida de sueldos del 1% para el pasado ejercicio– se han mantenido y reforzado, como prueba la subida de medio punto realizada por el FMI a mediados de semana, la mayor de las grandes economías, hasta el 3,1%.

La velocidad de la recuperación ha dejado en papel mojado esos acuerdos y los sindicatos creen que ha llegado la hora de que los trabajadores –que han venido soportando rebajas salariales, primero, y congelaciones, después– noten en sus nóminas los efectos del despegue económico. «Hay que redistribuir ese 3% de crecimiento sostenido en estos años», es la frase que los representantes de UGT y CC OO repiten como un mantra.

Con este objetivo, los sindicatos han presentado a las patronales una subida salarial del 4%, un planteamiento de máximos que les aleja a años luz de los niveles iniciales de contención salarial que siguen demandando tanto CEOE como Cepyme. En este sentido, el secretario de organización de UGT, Gonzalo Pino, fue el primero en presentar la cifra de un alza del 4%, argumentando que «los años de moderación salarial han pasado».

Sin embargo, en contra de quienes hablan de una abrupta ruptura de la «paz social» reinante entre sindicatos de clase y patronales en los años de crisis, fuentes de la negociación aseguran a LA RAZÓN que aún queda un mes para cerrar la subida salarial y las partes todavía están tomando posiciones. De hecho, ni siquiera se prevé que se cierre acuerdo alguno en la segunda de las reuniones que mantendrán ambas partes, prevista para el próximo día 20.

«No hay mal ambiente, todo lo contrario. La predisposición de todos es la mejor», indican las mismas fuentes, que consideran que el acuerdo se cerrará en torno al 2,5% de subida salarial en términos generales.

Pero esta rebaja de las exigencias no saldría gratis. Los sindicatos exigirán a cambio de modular la subida salarial un compromiso por parte de los empresarios con la creación de empleo de calidad. La sentencia europea, recogida ya por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que ha dejado patente el número excesivo de contratos interinos en áreas como la Sanidad o la Educación, ha espoleado a los sindicatos a demandar un mayor acercamiento «hacia arriba» de los derechos laborales entre trabajadores eventuales y fijos. Un acercamiento que pretende elevar la contratación indefinida. Así, fuentes de UGT indicaron a este diario que las empresas que se impliquen en la creación de empleo de calidad podrán modular las alzas salariales. «Si la patronal acepta esos compromisos que son positivos para el mercado laboral y para el crecimiento de la economía, sostenido en parte por la fuerte demanda interna, que quedaría asegurada por el alza salarial y mayor estabilidad en el empleo, nos quedaremos a mitad de camino desde el 4% inicial», remarcaron las mismas fuentes.

Cumbre con sindicatos

El tema de la negociación colectiva fue uno de los que ayer estuvieron presentes en la reunión de trabajo que mantuvieron los presidentes de la CEOE, Juan Rosell, y Cepyme, Antonio Garamendi, y los secretarios generales de UGT, Pepe Álvarez, y de CC OO, Ignacio Fernández Toxo. Los cuatro han repasado la situación económica y política cuando dentro de una semana se cumplirán 300 días con el Gobierno en funciones.

Según el comunicado enviado tras la cumbre, «sindicatos y organizaciones empresariales consideran que el diálogo social debe jugar un importante papel en un escenario cono el actual», razón por la cual se van a dirigir al Gobierno (aunque esté en funciones) para urgir una reunión y tratar temas como la próxima revisión del Salario Mínimo Interprofesional, el estado de la formación continua o la reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la indemnización por extinción de los contratos de interinidad.

Tanto las dos patronales como las dos mayores centrales sindicales del país consideran que hay temas que exigen ya una actuación inmediata de los poderes ejecutivo y legislativo para no acarrear consecuencias.