Renault plantea un tercer plan industrial con un nuevo vehículo para Valladolid

Una trabajadora de la planta de Renault en Valladolid controla el proceso de fabricación de un modelo de la compañía
Una trabajadora de la planta de Renault en Valladolid controla el proceso de fabricación de un modelo de la compañía

La compañía dice que la adjudicación dependerá de que haya mejoras en "competitividad y flexibilidad".

La dirección de Renault España ha mantenido esta mañana una reunión con los representantes de los trabajadores para plantearles la posibilidad de trabajar conjuntamente en la asignación de un tercer plan industrial que permita la llegada de un nuevo vehículo a la factoría de Carrocería Montaje de Valladolid. En una nota, la empresa indica además que el plan industrial también apostará por una nueva actividad de inyección de aluminio y nuevas versiones de motores y de cajas de velocidades, entre otras cosas. La adjudicación de este plan a Renault España pasa por conseguir un acuerdo que mejore la "competitividad y flexibilidad", señala la empresa.

El ofrecimiento de la empresa se produce en un momento en el que el segundo plan industrial de la compañía para España, el del periodo comprendido entre 2014 y 2016, se encuentra a punto de llegar a su fin. La propuesta de trabajo "conjunto"con los representantes de los trabajadores ha sido planteada en una un Comité Intercentros. De llegarse a un acuerdo, este Plan permitiría la continuidad de la actividad en la factoría de Carrocería Montaje de Valladolid mediante la asignación del vehículo nuevo a esta planta, así como mejoras en otras fábricas. La fábrica de Palencia, indica Renault, "se beneficiará de unas mejores condiciones de competitividad que reforzarán su posición ante posibles adjudicaciones de nuevos productos". La empresa también dice que el plan procurará volúmenes anuales de producción media en el periodo del acuerdo similares a los alcanzados en 2015, en las condiciones actuales de mercado, tanto de volumen como de mix de productos. Este volumen afectará tanto a vehículos como a componentes mecánicos.

Junto a esto, la factoría de Motores producirá en Europa las generaciones 7 y 8 del motor K9, al tiempo que la factoría de Sevilla será prioritaria para la adjudicación de la producción de la caja de velocidades TX30. También se prevé el inicio en 2018 de una nueva actividad de inyección de aluminio en el centro de trabajo de Valladolid, además de la intención de continuar y potenciar la actividad de Ingeniería (Centro de I+D+i) en España, tanto de producto como de proceso. La Dirección General del Grupo tomará una decisión sobre la adjudicación de los nuevos productos a finales del mes de marzo, por lo que Renault España "tiene la ambición de presentar una propuesta antes de esa fecha", señala.

BALANCE DE LOS PLANES ANTERIORES.

Renault recuerda que, en un contexto de fuerte crisis en Europa, puso en marcha en los últimos años dos planes industriales (2010-2013

y 2014-2016), que han permitido a las factorías españolas ponerse al máximo rendimiento. En el caso de la fábrica de Carrocería Montaje de Valladolid, que produce el Captur, el ejercicio 2015 se cerró con una producción de 257.510 vehículos, lo que supone un volumen récord de los últimos 12 años. De la factoría de Sevilla salieron el pasado año 1.009.352 cajas de velocidades y de la planta de Motores de Valladolid 1.525.337 órganos, después de que se lograse la mayor producción en un solo día de toda su historia, con 7.699 motores. La planta palentina, donde se producen el Kadjar y el Mégane, fabricó en 2015 un total de 210.293 vehículos. Esta factoría cerró el año con una producción diaria de 1.293 vehículos, cadencia que no se alcanzaba desde 2009.

EMPLEO

Renault también destaca las cifras de empleo obtenidas. El último plan industrial, señala, ha posibilitado la creación de 4.000 empleos netos, además de los compromisos de 940 contratos de relevo y el paso de un mínimo de 800 contratos de relevo a indefinidos.

También destaca la "importante renovación de competencias", tanto en las fábricas como en la ingeniería, y la espectacular modernización de las instalaciones. Los dos últimos planes industriales, indica, han llevado aparejados una inversión de 1.100 millones de euros, de los que 500 millones corresponde al primero y 600 millones al segundo.