El motor solidario, a pleno rendimiento

Los tres representantes de las asociaciones galardonadas ayer en Madrid posando con el premio. De izquierda a derecha: Pablo Llano (Cesal), Antonia Suances (Candelita) y Carlos Martín (Amdem)

La compañía ha repartido 205.000 euros entre 23 proyectos solidarios de España, Portugal y Colombia

La sede de Cepsa en Madrid acogió ayer la entrega de galardones de los Premios al Valor Social de 2013 en su edición regional, con los que la compañía petrolífera premia cada año el compromiso de las entidades sin ánimo de lucro con la sociedad. En esta ocasión, las vencedoras fueros las asociaciones Candelita, Amdem y Cesal después de que sus programas fueran los elegidos por el jurado del certamen, entre los que se encontraban Carlos Izquierdo, viceconsejero de Familia y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, y Alfonso Escámez Torres, director general de Comunicación y Relaciones Institucionales de Cepsa. Este último quiso destacar el compromiso de la compañía con unos premios que suman su séptimo año y que se enmarcan dentro del ámbito de la responsabilidad corporativa de Cepsa de reconocer y apoyar los mejores proyectos sociales, y más ahora, en un momento «difícil como es el que atraviesan los sectores más desfavorecidos». Con este fallo, los vencedores madrileños se suman a otros como Mensajeros de la Paz, Nuevo Futuro y Cáritas, premiados en las demás regiones.

Los Premios al Valor Social de Cepsa han repartido durante este año 205.000 euros entre 23 proyectos resultantes de aquellas zonas en las que el grupo cuenta con una actividad relevante –Madrid, Campo de Gibraltar, Huelva, Canarias, Portugal y Colombia– y donde ha ayudado a «fomentar la inclusión y el bienestar de colectivos desfavorecidos, discapacitados, enfermos, mayores y mujeres en situación de vulnerabilidad». Los mismos valores solidarios que la compañía promueve en las bases del concurso, los intenta inculcar entre sus profesionales, a quienes hace protagonistas de estos premios al incluir una condición indispensable: todos los proyectos que se presenten deben estar vinculados a un empleado del grupo.

Con esta idea se quedó Manuel Santiago Zaragoza para apadrinar Emprendiendo mi viaje: Un camino a mi empleabilidad, de la Asociacion Candelita, primeros en recoger el galardón en el acto de ayer. Para ello, acudió hasta la sede de Campo de las Naciones uno de sus miembros, Antonia Suances, que quiso presentar a los asistentes su programa: «El objetivo es realizar una formación para personas con discapacidad mental que incluya prácticas en las empresas y permitir que puedan superar las dudas y los miedos propios de la incorporación al mundo laboral». Tras Candelita llegó el turno de la Asociación Mostoleña de Esclerosis Múltiple (Amdem) –con Carlos Martín a la cabeza–, que presentó su programa de rehabilitación basado en una consola de videojuegos que permite la captura del movimiento para que los pacientes pueden ejercitar diferentes partes de su cuerpo y mejorar el equilibrio. En último lugar, llegó el turno de Ingredientes para crear futuro, un proyecto de la Asociación Cesal que de boca de su director general, Pablo Llano, expuso cómo tienden la mano a los jóvenes que «necesitan mucho más que un empleo» mediante la orientación y la formación en el acceso al mercado laboral y ayudar a su inserción en el mundo de la hostelería.

Para cerrar el acto, intervino Carlos Izquierdo, que valoró muy positivamente el esfuerzo de Cepsa por desarrollar unos premios que «animan a los propios trabajadores sociales» a la vez que contribuyen en la «integración» de las personas que más lo necesitan. Por otro lado, confirmó el apoyo total de la Comunidad de Madrid hacia todas las entidades sin ánimo de lucro por su esfuerzo diario y de la importancia de que las entidades sociales, las instituciones publicas y las empresas, conformen una triple alianza.