Thomas Cook sólo tenía fondos para operar hasta el 4 de octubre

Su quiebra arrastra ya a 26 filiales. Alemania salva a Condor con una inyección de 380 millones

Un avión de Condor en un aeropuerto alemán
Un avión de Condor en un aeropuerto alemán

Su quiebra arrastra ya a 26 filiales. Alemania salva a Condor con una inyección de 380 millones.

El hundimiento del operador turístico Thomas Cook auguraba catastróficas consecuencias para las empresas asociadas al grupo. Cuatro días después de que el gigante británico se declarase en bancarrota, 26 de sus empresas filiales han sufrido ya la suspensión de pagos. Mientras, otras como las alemanas han requerido la ayuda del Gobierno germano para evitar ser arrastradas por la falta de liquidez del grupo, sin fondos para aguantar más allá del 4 de octubre.

El turoperador intentó evitar el peor de los escenarios meses atrás, pero finalmente la dirección dio por hecho que ningún acuerdo tendría un valor suficiente para esquivar la quiebra. Según revelaba ayer el medio económico «Financial Times», el grupo debía casi 560 millones de euros a un larga lista de socios hoteleros y acreedores a finales de septiembre y contaba con tan solo un millón de euros en reservas de efectivo grupales. A ello se añaden otros 35 millones de euros en sus cuentas bancarias, una precaria situación que llevó a Peter Fankhauser, director ejecutivo de la agencia de viajes, a concluir que las reservas de efectivo se terminarían «el 4 de octubre o probablemente antes». Los principales activos del grupo eran sus acciones en sus compañías operativas Thomas Cook Group Tour Opertations y Thomas Cook Group Airlines. Junto a ellas, otras 24 empresas que se crearon para gestionar los servicios que prestaba Thomas Cook entraron en suspensión de pagos.

Todas sus filiales en el Reino Unido han dejado de operar, aunque en Alemania aún queda un resquicio de esperanza. Varias empresas germanas ligadas al turoperador británico –Thomas Cook GmbH, Thomas Cook Touristik GmbH y Bucher Reisen & Oeger Tours GmbH– solicitaron ayer declararse insolventes tras la caída de su matriz con el fin de «separarse de las complicadas relaciones financieras y responsabilidades contingentes con el insolvente Thomas Cook Group», indicó Thomas Cook GmbH.

Con el objetivo de salvar puestos de trabajo y reducir al mínimo los turistas afectados, el Ejecutivo alemán confirmó la concesión de un crédito puente por 380 millones de euros concedido a la aerolínea Condor, filial de la agencia británica. En este sentido, la aerolínea recalcó su rentabilidad y que la inyección de fondos garantizará su supervivencia. El Gobierno alemán también confirmó ayer que la filial alemana de Thomas Cook solicitó un crédito puente por unos 375 millones que está siendo analizado.

Thomas Cook mantuvo conversaciones para vender parte o la totalidad de la compañía meses antes de sus quiebra, según la información publicada por «Financial Times». Recibió cinco ofertas de compra para la totalidad o parte de su aerolínea, otra oferta para la venta al turoperador chino Fosun y una oferta para su compañía nórdica, pero todas fueron rechazadas. Finalmente, la empresa consideró que ningún acuerdo sería sostenible y tras no conseguir el rescate de 227 millones Thomas Cook se declaró en quiebra, desencadenando la mayor crisis turística del siglo. De los 600.000 viajeros afectados, 53.000 se encuentran en España. Las labores de repatriación han permitido a 30.000 personas volver a casa y se prevén más de 1.000 vuelos para asegurar la vuelta de los pasajeros atrapados.