Verdú: «Advertí de que las “black” acabarían saliendo en los papeles»

El jefe de Auditoría de Bankia niega que se manipulara la hoja excel con los gastos

El exconsejero delegado de Bankia, Francisco Verdú, uno de los pocos cargos que no usó la polémica tarjeta de Caja Madrid
El exconsejero delegado de Bankia, Francisco Verdú, uno de los pocos cargos que no usó la polémica tarjeta de Caja Madrid

El ex consejero delegado de Bankia Francisco Verdú ha asegurado hoy en la Audiencia Nacional que advirtió de las consecuencias que podía acarrear el uso de la tarjeta opaca al expresidente de la entidad Rodrigo Rato

El ex consejero delegado de Bankia Francisco Verdú ratificó ayer ante el tribunal que juzga los gastos con las «black» de los 65 acusados en un periodo de nueve años que se negó a recibir uno de esos plásticos y que incluso advirtió al entonces presidente de la entidad, Rodrigo Rato, de las «importantes consecuencias» que podría implicar su uso. «Le dije que la tarjeta no estaba en el contrato y no entendía que pudiera aportar gastos sin justificar, que no la iba a usar y que la rechazaba. Él se enfadó bastante, se molestó y yo le insinué que podía tener consecuencias importantes si la usaba para temas personales», afirmó al respecto. Esa misma advertencia se la realizó, según declaró, al entonces director general de Caja Madrid, Ildefonso Sánchez Barcoj, a quien, además, acusó de haber falsificado, aunque después lo matizó con «aparentemente» y «presuntamente», su firma en un documento donde aparece que solicita una de esas tarjetas. Además, declaró que advirtió al presidente de que, si se utilizaba esa tarjeta «para pagar gastos de uso personal, acabarían saliendo en los papeles». Junto a ello, incidió en que esos plásticos no se aprobaron en ningún órgano de gobierno de la entidad financiera.

Era para «gastos sin justificar»

Sobre esa «black», aseguró que la recibió en un sobre que ni siquiera llegó a abrir y que devolvió a Recursos Humanos al día siguiente de que Rato abandonara la presidencia de Bankia. No la aceptó, dijo, porque no estaba en su contrato y, además, porque era una «mala praxis bancaria» que no había visto en toda su experiencia profesional, y que, con su actuación «desactivé esa mala praxis, esa mala práctica». A preguntas del abogado de la defensa José Antonio Choclán, quien le interpeló sobre las circunstancias que rodearon la entrega de «su» tarjeta, Francisco Verdú aseguró que cuando se le entregó se le realizó la indicación de que la misma tenía un límite de 75.000 euros «para gastos sin justificar», que es la tesis que mantienen las defensas de la mayoría de los usuarios de esos plásticos.

Junto a la declaración de Verdú, especial trascendencia tuvo la del director corporativo de auditoría de Bankia, Iñaki Azaola, quien reiteró en distintas ocasiones que «jamás fueron modificados o manipulados» los datos que aparecen en la hoja Excel, la referida a los gastos de los usuarios de las tarjetas «black». Además, afirmó que esos plásticos estaban «al margen del procedimiento para emitir tarjetas de empresas».

En relación con lo anterior, insistió en que esos datos son los que existían en el «sistema de control de la entidad», y que, por tanto, no fueron «manipulados» sino «extraídos». «Todo este proceso está absolutamente contrastado» y con unos «niveles de seguridad máxima».

Sobre el hecho de que aparezcan anotaciones de gastos realizados en comercios cuando éstos estaban cerrados, o varios apuntes a la misma hora en lugares muy distantes, aclaró que los comercios podían enviar esas operaciones varios días después de que tuvieran lugar, por caídas del sistema u otras «incidencias» que pueden justificar un retraso a la hora de que esos gastos queden registrados en el sistema. «Es imposible hacer ningún tipo de modificación», insistió.

Barcoj anuncia querella contra Verdú y pide careo con De la Torre

La defensa del ex director general de Caja Madrid, Ildefonso Sánchez Barcoj, anunció ayer en la Audiencia Nacional su intención de querellarse por injurias y calumnias contra el ex consejero delegado de Bankia, Francisco Verdú, que acusó a su cliente de haber falsificado su firma para emitir al menos dos tarjetas opacas. Para ello, pidió autorización al tribunal que juzga los gastos con las «black». Junto a ello, solicitó al tribunal un careo entre Barcoj y el ex secretario del Consejo de Administración Enrique de la Torre, quien negó que diese los plásticos ni las instrucciones sobre su uso.