Coronavirus

¿Cómo debería ser la vuelta al cole?

Las aulas deberían ventilarse varias veces al día, la limpieza debería hacerse al final de la jornada escolar y hacer turnos de salida al patio

Un profesor en una clase vacía de un colegio de Aranda de Duero (Burgos)
Un profesor en una clase vacía de un colegio de Aranda de Duero (Burgos)PacoSantamariaEFE

A partir del día 25, las comunidades autónomas que pasen a la fase dos de la desescalada tendrán la posibilidad de facilitar la vuelta a las aulas de los niños de cero a seis años, los alumnos que titulan en la ESO, Bachillerato y FP que voluntariamente quieran ir al colegio. Jordi Sunyer, jefe del programa de Infancia y Medio Ambiente de ISGlobal, un centro impulsado por la Fundación La Caixa, da respuestas a los interrogantes que se plantean ante esta primera vuelta a las clases y la vuelta al cole en septiembre.

Los riesgos de la vuelta a la escuela

¿Cómo se contagia el virus?

Tanto un niño o niña como una persona adulta infectada pueden contagiar el virus. La máxima intensidad de contagio es durante el periodo que va de los dos días antes de presentar síntomas a los ocho días después de la aparición de los síntomas. Pero, en algunos casos, este periodo puede extenderse a más días antes y varias semanas después. Entre el 25% y el 50% de las personas infectadas no desarrolla ningún síntoma en ningún momento. Pese a lo poco que se sabe de la capacidad de infección de los sujetos asintomáticos, se sospecha que estos, igual que los pacientes con pocos síntomas, generan una parte importante de los contagios. Al no saber que están enfermos, tienen más contacto con menores precauciones que los enfermos. Las y los portadores del virus lo emiten al respirar, toser o estornudar. También lo transmiten al tocar a otras personas o superficies (manillas de puertas, interruptores de luz, etc.) después de tocarse la nariz. Otras vías, como la generada a partir de las heces, parecen muy poco probables. La orina no parece contener el virus. La mayor frecuencia de contagios es por contacto cercano (menos de dos metros) con una persona portadora o por contacto con las manos de superficies donde está depositado el virus.

¿Está el virus en el aire?

El virus se transmite en partículas de pequeño tamaño, de entre 5 y 10 micrómetros. Varios laboratorios han observado que estas partículas se mantienen suspendidas en el aire por periodos de varias horas, y el virus sigue siendo contagioso en ellas (incluso más allá de las tres horas).

Esto es muy relevante para evitar el contagio en espacios cerrados con poca ventilación, donde un portador puede contagiar a los que están en el mismo espacio más allá de los dos metros. En espacios abiertos, hay evidencias preliminares que muestran que, mientras se hace ejercicio físico, un portador puede desprender más partículas contaminadas que en reposo. Sólo durante la práctica de ejercicio físico se podría contagiar a una distancia mayor de los dos metros.

Esto es muy relevante para evitar el contagio en espacios cerrados con poca ventilación, donde un portador puede contagiar a los que están en el mismo espacio más allá de los dos metros. En espacios abiertos, hay evidencias preliminares que muestran que, mientras se hace ejercicio físico, un portador puede desprender más partículas contaminadas que en reposo. Sólo durante la práctica de ejercicio físico se podría contagiar a una distancia mayor de los dos metros.

¿Se puede transmitir el nuevo coronavirus por el aire dentro de una sala de trabajo o un aula?

En espacios cerrados, el coronavirus puede permanecer en el aire siendo infeccioso durante varias horas. Hay evidencias de que si un espacio cerrado no se ventila, la presencia de un portador puede infectar los que comparten ese espacio, más allá de la distancia recomendada de dos metros. Por ello, en los espacios interiores se debe reducir al máximo la densidad de ocupación, deben tener una ventilación constante y tanto niños y niñas como personas adultas deben llevar mascarillas.

Cómo se puede prevenir el contagio en las escuelas

¿Qué se sabe del nuevo coronavirus en la población infantil?

En niños y niñas (personas de menos de 18 años) la enfermedad de la COVID-19 es menos grave que en la población adulta. Relativamente pocos niños y niñas han sido hospitalizados, y síntomas como fiebre, tos o falta de aire son menos frecuentes en los menores que en las personas adultas. Aún así, excepcionalmente se han reportado casos graves en la infancia y algunas muertes. Los niños y niñas con COVID-19 pueden no tener fiebre o tos.

¿Cómo se pueden detectar a los niños y niñas portadores?

La población infantil (y el resto de personal escolar) que presente síntomas gripales o catarrales, tos o fiebre no debería estar en el recinto escolar. Dado que una parte de los contagios se produce a partir de niños y niñas o personas adultas sin síntomas, solo se podrían detectar las y los portadores con test a partir de frotis nasofaríngeos o sangre. Sin embargo, esto debería repetirse periódicamente y las razones de coste y factibilidad limitan su práctica en estos momentos.

¿Qué hacer en caso de que se permita la actividad escolar?

¿Se debe mantener el distanciamiento espacial y las conductas preventivas cotidianas en el colegio?

Estas medidas siguen siendo importantes para todas las franjas de edad, ya que los pacientes con enfermedades menos graves y los que no tienen síntomas tienen un papel importante en la transmisión de la enfermedad. Por ello, tanto en el aula como en el patio, se debería mantener la distancia espacial de dos metros de separación. Al mismo tiempo, antes de la entrada y salida del aula y del patio, los niños y niñas deberían lavarse las manos con agua y jabón o preparados antisépticos apropiados. No se recomienda el uso de guantes, al ser una fuente potencial de transmisión del virus si no se utilizan escrupulosamente (reemplazo frecuente y eliminación del contacto con la cara). El virus no puede entrar por la piel, por eso lo mejor es lavarse las manos con frecuencia. Dado que una parte importante de las partículas que contienen el virus sedimentan al cabo de pocas horas de su emisión, la limpieza de superficies, incluidas mesas y sillas, debería realizarse diariamente al final de la jornada escolar.

¿Con qué frecuencia deben ventilarse las aulas?

La apertura de las ventanas para la ventilación de los espacios cerrados, como las aulas, debería realizarse varias veces al día. Existen evidencias de la utilidad de los depuradores de aire para la eliminación de las partículas pequeñas, pero ello conlleva costes de instalación, energéticos y de mantenimiento, incluyendo un tratamiento especial de los filtros.

¿Cuál es la utilidad de las mascarillas?

Varios estudios han establecido que el uso de mascarillas quirúrgicas podría prevenir la propagación de los coronavirus, por lo que se recomienda su uso para frenar la propagación del virus SARS-CoV-2. En especial, reducen la emisión de virus por parte de de las personas infectadas, lo cual contribuye a reducir la transmisión por parte de los portadores asintomáticos o presintomáticos. Ello debería ser obligatorio en los momentos de aglomeración de las y los escolares en los que no se garantiza la distancia de dos metros, como las entradas y salidas al colegio o de las aulas. Debido a la dificultad de ventilar de forma permanente las aulas, también sería recomendable utilizar las mascarillas en su interior.

¿Cuál sería la mejor estrategia en el patio?

Por la posibilidad de contagio con portadores, sería recomendable mantener la separación de dos metros en el patio. A pesar de que en el exterior es poco probable el contagio a una distancia mayor de dos metros, sería prudente mantener el uso de la mascarilla durante las actividades físicas debido a la mayor transmisión del virus por parte de los portadores durante el ejercicio. Debido a la dificultad de mantener esta distancia física durante el recreo, sería recomendable reorganizar adecuadamente la salido al patio y la práctica de actividad física.

¿Qué aspectos propios de los colegios se deberían considerar?

Debería atenderse la diversidad por edad en la aplicación de los aspectos anteriores. Parecen de muy difícil aplicación para los menores de seis años. Se debería formar a los escolares en conductas higiénicas, uso de mascarillas y sobre todo como mantener las distancias espaciales sin crear actitudes fóbicas. Los criterios pedagógicos son importantes para la aplicación de los aspectos anteriores, por ejemplo en la selección de los cursos prioritarios.

En los periodos sin contagio poblacional activo

¿Se debe mantener el distanciamiento espacial y las conductas preventivas cotidianas en el colegio?

No sería necesario mantener la distancia de seguridad en el interior de la escuela. Sin embargo, sería recomendable mantener el hábito del lavado frecuente de las manos como una práctica de higiene básica. ¿Con qué frecuencia deben ventilarse las aulas? Sería oportuno mantener la apertura de las ventanas para la ventilación de los espacios cerrados, como las aulas.

¿Cuál es la utilidad de las mascarillas?

Podría relajarse el uso de las mascarillas dentro del ámbito escolar.

¿Cuál sería la mejor estrategia en el patio?

Se podría practicar ejercicio físico y actividades en el patio.

¿Cómo puede prevenirse el contagio en las universidades?

Las recomendaciones para las escuelas serían adecuadas para las universidades