Castells, sobre su desaparición: «Es una leyenda urbana»

Sin plan B si hay una vuelta al confinamiento, el ministro de Universidades dice que el Gobierno no contempla ese escenario pero, de darse, «habrá que sobrevivir en las condiciones que podamos»

El ministro de Universidades, Manuel Castells, asegura que vive al margen de las críticas que en las últimas semanas le acusaban de estar «desaparecido», después de que también se barajara su nombre como un posible ministro de Podemos que caería en una hipotética crisis de Gobierno. «No sé de lo que me habla», sentenció. «Es una leyenda urbana, es una campaña interesada, yo me dedico a trabajar», dijo.

Justificó su ausencia de la arena política la semana pasada aludiendo a una operación de columna vertebral que le ha tenido convaleciente. Pero, más allá de esta circunstancia puntual, aludió a la docena de entrevistas que ha realizado en los medios de comunicación, su comparecencia en Moncloa durante la pandemia «cuando me lo pidieron» y los múltiples encuentros con los rectores, los estudiantes, sus dos comparecencias en el Senado... «No lo entiendo, si quieren que aparezca, apareceré más (...) El rumor mediático me trae sin cuidado, no soy político profesional; hablar no es trabajar, y yo quiero que se vean los resultados pero haré más ruedas de prensa para informar de lo que se hace», dijo molesto. En resumidas cuentas, asegura haber estado trabajando todo este tiempo en el que se le acusa de haber estado desaparecido.

El ministro dio estas explicaciones después de reunirse con el presidente de los rectores, José Carlos Gómez Villamandos para abordar cuestiones relacionadas con la vuelta a la actividad universitaria. Tanto Villamandos como el titular de Universidades defendieron la presencialidad de las clases en la universidad, siempre y cuando sea posible respetar las medidas sanitarias.

«El riesgo cero no existe, pero tenemos que limitarlo, vamos a intentar que la presencialidad sea total», dijo Villamandos. De hecho, hizo hincapié en que este año se pondrá especial énfasis en que los alumnos de primer curso de grado «no tengan un comienzo de curso a través de la pantalla». Lo mismo que las prácticas y, si es necesario, «con puertas y ventanas abiertas».

También está previsto que parte de los conocimientos se impartan a distancia. Ahora bien, ¿qué ocurriría si volviéramos a un confinamiento? «el plan B no existe, se trata de sobrevivir en las condiciones que podamos», sentenció Castells. No obstante, aseguró que este escenario no se contempla, por ahora, por el Gobierno y, en caso de que se llegara a esta situación, «podríamos hacerlo en mejores condiciones por la experiencia que acumulamos la primavera pasada».

¿Y qué ocurre con la calidad de la enseñanza? «Se va a asegurar por medio de las agencias evaluadoras a nivel nacional», dijo el ministro, que son las que se encargarían de velar por que se cumplen todos los parámetros necesarios de la educación universitaria.

Caída de Erasmus

Por otro lado, la movilidad ligada al programa Erasmus ha caído un 30 por ciento debido al impacto de la pandemia. Y, aunque ha bajado la demanda, la idea es que el programa vaya recuperándose progresivamente ya que, según el Ministerio de Universidades, proporciona una gran flexibilidad a los estudiantes.