Música

Edwyn Collins: «Estoy feliz por haber sobrevivido»

El ex Orange Juice edita su tercer disco en solitario tras sobreponerse a una enfermedad. Cuándo: miércoles, 20 de marzo. 22:00 horas. Dónde: Teatro Lara. Madrid. Cuánto: 18 euros anticipada.

Es, sin duda alguna, el músico escocés más importante de las últimas tres décadas, y atesora una discografía, primero al frente de Orange Juice, y después en solitario, plagada de discos para el recuerdo y de canciones memorables. Algunas han llegado al «número uno» de las listas británicas (ahí queda esa «A Girl Like You» que plantó cara a Blur y Oasis en pleno estallido del brit pop en los noventa). Edwyn Collins visita España por primera vez en muchos años fuera del marco de un festival en el ciclo SON Estrella Galicia que le llevará por diferentes ciudades y salas del país para presentar su excelente nuevo disco, «Understated». Arranca en Madrid (20 de marzo), sigue en Valencia (21), Zaragoza (22), San Sebastián (23) y termina en Barcelona (24). El nuevo trabajo es un tratado de «blue-eyed soul» escrito en primera persona y al mismo tiempo una lección de vida. Hace ahora ya más de un lustro que Collins sufrió un infarto cerebral. Los médicos no eran muy optimistas sobre su recuperación. El músico escocés no solo venció a la enfermedad, sino que volvió a los escenarios y recuperó su mejor versión compositiva. Eso queda demostrado en este disco, la razón perfecta para que se le pueda disfrutar en directo.

–«Understated» es su trabajomás orientado al soul. ¿Ha sido un paso consciente?

–En las canciones hay mucho de northern soul, «Dilemma» es muy soul y, por ejemplo, «Too Bad (That's Sad)» está influida por la Motown.

–Por cierto, ¿cuáles son sus tres canciones favoritas de ese sello?

–«I'm Gonna Walk Away From Love» de David Ruffin, «Stoned Love» de The Supremes y «What Becomes Of The Broken Hearted» de Jimmy Ruffin.

–Entrando a fondo en las canciones del nuevo disco, hay una que desctaca por su luminosidad y sus guiños al «Sunday Morning» de The Velvet Underground, se trata de «Forsooth». ¿Qué perseguía con esa canción?

–Es un reflejo de mí mismo: tuve un infarto cerebral hace unos años, eso es conocido, y estoy contento de estar vivo; un alto tanto por ciento de gente ni tan siquiera puede hablar después de sufrirlo. Para mí esta vida es hermosa, me siento tremendamente afortunado y feliz por haber sobrevivido.

–En los últimos tres discos las letras de sus canciones han dado un giro autobiográfico, conformando un diario de la recuperación de su enfermedad y posteriormente mostrando otros aspectos de su intimidad. ¿Se siente cómodo al escribir sobre su vida personal?

–Después de tomar conciencia de los sucedido, traté de superarlo y hablar de ello. Pero es lo que soy. Mis canciones, mi mujer, Grace, mi hijo, Will, son un reflejo de mí. Mis expectativas... son otra cosa. Quiero expresarme bien, tengo afasia, pero aún tengo la confianza, los acordes me salen de una forma fácil, y quiero ser profundo y muy personal con lo que canto.

–Tras sufrir el infarto ha editado tres discos excelentes. «Home Again», «Losing Sleep» y «Understated» son tres tratados de soul-pop blanco. Lejos de restarle pegada, a usted la enfermedad le ha servido de acicate.

–Gracias. Siempre estoy pensando en el próximo disco. Sobre tu pregunta, la música es mejor, pero la manera de escribir las canciones, desgraciadamente, no.

–«Understated» en castellano significa modesto, y, por las respuestas que da, parece que usted lo es.

–No, no lo soy para nada. De hecho, soy muy arrogante (risas).

–El disco anterior estaba lleno de colaboraciones (Franz Ferdinand, The Cribs, The Drums), ¿nos podría decir si en éste aparece algún nombre ilustre?

–No, en «Understated» no hay ninguna colaboración de músicos de otros grupos. Para este disco quería que todo fuera mío y de mi banda. La única colaboración que hay es la de mi hijo, que aparece tocando el bajo en «Down The Line» y que también está en alguna canción más.

Padre del «indie»

Si bien es difícil afirmar con rotundidad qué o quién inventó un género musical, Orange Juice, primera banda de Edwyn Collins, estaría cerca de ser los primeros del «indie pop». Marcados por igual por The Velvet Underground, The Byrds y la Motown, tenían una sonoridad única en 1980. Sensibilidad pop, la personal y grave voz de Collins, guitarras cristalinas y cierta dejadez que apenas podía ser comparada con otras bandas, más allá de sus compañeros de viaje en las Islas Británicas como Aztec Camera y The Soft Boys. Grupos actuales como Vampire Weekend, The Drums, Phoenix, Franz Ferdinand o Belle & Sebastian, entre otros, les deben media vida.