Tusk, el padre del milagro económico polaco, el sucesor de Van Rompuy

El polaco Donald Tusk, nuevo pesidente del Consejo Europeo, y l a italiana Federica Mogherini, la Alta Representante de la UE (Efe)
El polaco Donald Tusk, nuevo pesidente del Consejo Europeo, y l a italiana Federica Mogherini, la Alta Representante de la UE (Efe)

Donald Tusk sigue los pasos de otro primer ministro polaco, Jerzy Buzek, que en 2009 inauguró como presidente del Parlamento Europeo la exigua lista de líderes del este al frente de instituciones de la UE. Aunque se resistía a dejar la política doméstica, Tusk ha crecido como candidato de consenso a lo largo del verano ante la creciente presión de los nuevos Estados miembros para tener más peso en Bruselas.

Sus siete años al frente del Gobierno polaco son la mejor carta de presentación del nuevo presidente del Consejo Europeo. Tras imponerse al ultraderechista Jaroslaw Kackzynski en las elecciones de 2007, Tusk dio un giro de 180 grados a la política nacionalista y antieuropea de su antecesor. Diplomáticamente, mejoró sus relaciones con sus poderosos vecinos, Rusia y Alemania, e impulsó una política decididamente europeísta. Por otro lado, es el artífice del milagro económico de Polonia, el único país de la Unión Europea que esquivó la recesión de 2008-2009. Sus ciudadanos demostraron su gratitud a Tusk convirtiéndole en 2011 en el único primer ministro que ha sido reelegido en la Polonia democrática.

Sin embargo, su estrella empezó a perder brillo cuando esta primavera un semanario publicó unas polémicas escuchas a empresarios, ministros y altos cargos que han elevado el clima político nacional. En una de las conversaciones, el ministro de Exteriores, Radoslaw Sikorski, le comenta al ministro de Finanzas, Jacek Rostowski, que la alianza polaco-norteamericana "no vale nada"y critica al Gobierno de Tusk por "practicar sexo oral"a Estados Unidos. A un año de las elecciones y con crecientes peticiones de dimisión, la Presidencia del Consejo Europeo ha proporcionado al dirigente liberal una oportunidad de oro para abandonar la política doméstica por la puerta grande.

Nacido en la ciudad báltica de Gdansk hace 57 años, Tusk descubrió sus inquietudes políticas al ver cómo la Policía comunista reprimía una manifestación en 1970. Como afiliado del sindicato Solidaridad de Lech Walesa, este licenciado en Historia comenzó a participar en la lucha clandestina contra el régimen y en la defensa de los derechos humanos. Tras la llegada de la democracia en 1989, Tusk fundó un partido liberal que desapareció tras su fracaso electoral de 1993.

Su perfil de hombre dialogante y buen negociador serán sus mejores aliados para desempeñar su nuevo cargo, aunque su escaso dominio del inglés (que ha prometido pulir de aquí a diciembre) puede limitar su tarea en un primer momento. Desde que comenzó la crisis ucraniana, Tusk se ha cararterizado por sostener una dura postura frente a Moscú. Frenta a las dudas dsus socios occidentales, Polonia ha reclamado más sanciones de la UE y tropas de la OTAN para frenar los pies a Rusia.

pgarcia@larazon.es