El PSE se hunde y empeora los resultados de Benegas

Los socialistas logran nueve escaños, siete menos que hace cuatro años y pierden 4.000 votos respecto a 1980, su anterior suelo

Idoia Mendia durante su comparecencia  en Bilbao para valorar los resultados de las eleccciones vascas
Idoia Mendia durante su comparecencia en Bilbao para valorar los resultados de las eleccciones vascas

Los socialistas logran nueve escaños, siete menos que hace cuatro años y pierden 4.000 votos respecto a 1980, su anterior suelo

Que el PSOE no está, electoralmente hablando, en su mejor momento, no es una novedad a estas alturas. Si en las elecciones generales del pasado mes de junio obtuvieron el peor resultado de su historia a nivel nacional, las autonómicas vascas de ayer no hicieron más que confirmar esa debacle y la pérdida de fuerza de un partido que, en el caso del País Vasco, llegó a sentar a su candidato como el primer lendakari no nacionalista. Pero eso fue en 2009, cuando el PSE con sus 25 diputados era todavía determinante, porque los resultados que salieron ayer de las urnas mostraron otra realidad: los 9 diputados y el 11,94 por ciento de los votos suponen su peor resultado en esta comunidad, marca que anteriormente ostentaba Txiki Benegas, con los 9 escaños (14,21 por ciento) obtenidos en 1980.

Las encuestas ya auguraban el batacazo de la formación liderada por Idoia Mendia y hablaban de una horquilla de entre 8 y 10 diputados autonómicos, lo que quedaba muy lejos de los 16 que cosecharon en los anteriores comicios. Y al final, se cumplieron esos pronósticos y únicamente han conseguido 9 sillones en el Parlamento vasco. El «sorpasso» de Podemos era otra losa que ya daban por hecho y asumían tanto en la federación vasca como en la sede nacional de Ferraz. En estos cuatro años se han dejado más de 86.600 votos (de 212.809 a 126.139).

Tal y como declaró Media, «no es el resultado que esperábamos obtener» y lo achacó a la irrupción de nuevas fuerzas y a la baja participación. Eso sí, los escaños obtenidos le permiten (al igual que al PP) ser claves para apoyar al PNV de cara a la investidura.

Una caída que se ve con más claridad en cada una de las tres circunscripciones. En Álava es donde los socialistas han cosechado su peor resultado al perder 3 escaños (de 6 a 3) y más de 10.800 votos.

En Guipúzcoa, mientras, pasan de 5 a 3 diputados autonómicos, con una pérdida de más de 28.600 votos respecto a los comicios de 2012. Por último, en Vizcaya, el PSE se deja otros dos escaños (de 5 a 3) y pierden en estos cuatro años más de 47.200 votos.

Hablamos de un partido que pasó rápidamente de los 9 diputados obtenidos por Benegas en 1980 a los 19 que logró él mismo candidato tanto en las autonómicas de 1984 como en las de 1986, en las que incluso los socialistas vascos entraron en el Ejecutivo autonómico.

A pesar de que en la etapa de Ramón Jáuregui como cabeza visible de la formación el PSE cayó hasta los 12 escaños en las elecciones de 1994, volvieron a remontar. Primero, más despacio, con Nicolás Redondo, que cerró los comicios de 2001 con 13 escaños. Y, después, con Patxi López, que se estrenó en 2005 como candidato con 18 diputados y cuatro años después, en 2009, se convirtió en el primer lendakari no nacionalista. Fue gracias al pacto de investidura alcanzado con el PP y el apoyo de UPyD. Los socialistas vascos se encontraban en su mejor momento.

Sin embargo, este Ejecutivo autonómico socialista no cumplió la legislatura íntegra al adelantar López las elecciones a octubre de 2012, comicios en los que el PSE cayó hasta los 16 escaños. Sin embargo, en todas las citas con las urnas celebradas desde 1980, los socialistas vascos siempre se han situado como segunda o tercera fuerza. La única excepción fue en 1998, cuando bajaron hasta la cuarta posición.