Cultura

“The Venice Glass Week” Enganche total con el cristal

El vidrio puede dar un giro a toda una vida

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Hay historias dignas de ser contadas, como la del Director del Louvre de Paris Pierre Rosenberg, que cuando se jubiló se aficionó a ir a Venecia varias veces al año para estar tranquilo y ponerse a escribir sus libros, al menos ese era su plan inicial, pero la vida le cambió hacia un sentido que ni él mismo se lo imaginaba. Fue a almorzar al restaurante Al Covo, tenía delante suyo una estantería llena de objetos, fijó la mirada en un pez, un simple pez de cristal de Murano, le pareció tan simpático que le preguntó a los propietarios sobre las piezas que exhibían en esa estantería, pero preguntó especialmente sobre esa pieza, se enteró que era de Licio Zanetti y de los propietarios del restaurante, una pareja muy simpática, él de Venecia y ella texana, emocionados por su entusiasmo al final se lo regalaron. En ese mismo periodo existía en Venecia la galería de Rosella Junck especializada en vidrio y Pierre Rosenberg cuenta que un día que la visitó le encantó un perro salchicha o “Tekel” rojo y como a su suegra le fascinaban estos perros lo compró, no era nada barato, finalmente no se lo dió y se quedó con él. Estas dos piezas al final le dejaron tanta huella que al final Pierre Rosenberg es el propietario de una de las colecciones más importantes del mundo. Esta colección está compuesta por dos mil piezas de cristal de Murano que se han hecho famosas y han sido esculpidas y horneadas muchas de ellas por los mas grandes maestros como Martinuzzi, Lundgren y Zuccheri que crea para Venini y no sólo, también hay piezas que valen tres euros.

Es muy interesante analizar la evolución experimentada por los artistas en la estética y en la técnica durante el siglo pasado.

A una pregunta que le hacen a Pierre Rosenberg de que por qué ha elegido crear esta impresionante colección con animales responde que ni él mismo lo sabe y que no lo hace con sus colecciones en la pintura u otros diseños, los animales sólo son para su colección en lo que se refiere a cristal de Murano.

David Landau, fundador de la Fundación suiza Pentagram Stiftung, nacida en el 2011 para el estudio y la promoción del arte del vidrio, comentó a La Razón durante la visita en Le Stanze del Vetro en la Isla San Giorgio en la semana del vidrio en Venecia, la historia tan particular del nacimiento de esta enorme colección así como la idea de la creación de esta muestra tan peculiar pensando especialmente en los más pequeños, cosa nada normal cuando se habla de cristal de Murano, colocando las vitrinas muy bajas y realizando pasillos en donde los niños pueden esconderse y hasta jugar. “Mi intención muy personal y solo mía, es que los niños se enamoren del vidrio. Siempre habíamos pensado en las exposiciones de vidrio solo en los mayores, exponiendo las grandes obras de los artesanos del ‘900 y esta vez hemos dicho, en lugar de volver a exhibir las grandes obras ¡expongamos las más pequeñas!.”

Y hablando de pequeñas pero pequeñas piezas de verdad, hay que descubrir el increíble trabajo de un grande del cristal de Murano: Bruno Amadi. Cuando se termina de admirar las piezas más alucinantes de animales y casi al final del recorrido se queda uno boquiabierto con lo que se encuentra en el último pasillo de esta tan particular exhibición: libélulas, escarabajos, grillos, mariquitas, saltamontes, mariposas, luciérnagas, caracoles y ¡hasta ácaros! Por más que se acerca uno al cristal para analizar estas minúsculas piezas inclusive con la ayuda de una lupa, no llega uno a imaginar la destreza que tiene este peculiar artista que no nació en Murano pero si en Burano y se mudó de niño a la “isla del cristal” con su familia, donde su padre trabajaba en un horno. De su padre aprendió a “manejar vidrio” junto a sus 5 hermanos pero solo él continuó desarrollando su verdadera pasión por este arte. Empezó a trabajar con el vidrio en el horno a los 11 años y lo que hace es verdaderamente sorprendente e increíble.

The Venice Glass Week terminó este domingo pero las muestras continuarán abiertas al público hasta el 1 de Noviembre.

Visitar la Isla de San Giorgio tiene su punto. Un paseo en vaporetto, un paseo por la isla y una divertida, entretenida y muy curiosa pausa en Le Stanze del Vetro le da a uno una visión muy diferente sobre el cristal más famoso del mundo.

Al día siguiente tocó visitar la isla de Murano a donde ya os había llevado para descubrir la Vidriería Colonna en donde estuvimos con Stefano y Nika en el mes de mayo, os dejo el enlace de ese artículo. Durante aquella visita, pudimos ver y hasta tocar las joyas que tiene esta tienda así como los vasos que podemos llevar a casa y que son accesibles a muchos bolsillos, en esta ocasión la visita ha sido absolutamente diferente, ha sido tan emocionante como la de la clásica vidriería. Se trata del descubrimiento de un artista muy singular, alguien que no se espera uno encontrar en este apasionante mundo del cristal , pero hoy no lo voy a descubrir aquí, será dentro de muy poco, poquísimo.