Los socialistas tumban el impuesto a los “ricos” que quería incluir Podemos

La comisión llamada a alumbrar un amplio consenso, no genera unidad ni dentro del Gobierno. PSOE y Podemos chocan en sus conclusiones

La Comisión de Reconstrucción Social y Económica comienza a dar sus últimos coletazos en el Congreso de los Diputados, con la entrega ayer de las conclusiones de los grupos parlamentarios sobre las jornadas de trabajo que han compartido desde que se pusiera en marcha el pasado 7 de mayo. Más de un mes y medio de reuniones que no han estado caracterizadas, precisamente, por una respuesta unitaria a la crisis del coronavirus que seguía su curso, de manera paralela, de puertas para afuera. La bronca y la crispación saltaron del hemiciclo a la comisión y han protagonizado el debate por encima de las aportaciones del más de un centenar de comparecientes, entre ellos, ocho ministros que han pasado por la sala. De hecho, el foro ha acabado con menos partidos de los que lo iniciaron, tras certificarse el abandono de Vox esta misma semana.

De este modo, la vocación con la que se promovió la iniciativa, la intención de Pedro Sánchez de reeditar unos nuevos «Pactos de la Moncloa» con un respaldo mayoritario, no ha podido quedar más desdibujada, pues ni siquiera en el seno del propio Gobierno existe un amplio consenso sobre la propuesta que se elevó y en la que los morados renunciaron a dos de sus propuestas estrella: el impuesto a los ricos y la reversión a lo público de las residencias de ancianos.

Reactivación Económica

PSOE y Unidas Podemos negociaron ayer contra reloj para presentar unas conclusiones comunes a los cuatro grupos de trabajo que componen el citado foro: Sanidad y Salud Pública, Unión Europea, Reactivación Económica y Políticas Sociales y Sistema de Cuidados. Sobre los dos primeros asuntos no ha habido dificultades para tejer un texto unitario. El relativo a Sanidad será el más potente y se centrará en la defensa y fortalecimiento del Sistema Nacional de Salud. Por su parte, en cuanto a Europa se hará hincapié en la necesidad de tejer una unidad de acción para demandar el paquete de ayudas para la recuperación, un asunto en el que se han centrado los llamamientos del Gobierno al PP en los últimos días, para que actúe con lealtad y defienda los intereses de España.

Sanidad y Salud Pública

El nudo gordiano de la negociación entre los socios de coalición estuvo en lo relativo a las políticas económicas, un asunto en el que las dos almas que palpitan en la coalición vuelven a hacerse visibles. Esta circunstancia ha requerido incluso la intermediación de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, que se reunieron esta semana para desencallar la situación. El principal punto de fricción fue el impuesto a las grandes fortunas que Unidas Podemos anunció que presentaría a la comisión y que el PSOE no acepta. Esta figura fiscal ya había generado anteriormente choques públicos entre Iglesias y las ministras de Economía, Nadia Calviño, y de Hacienda, María Jesús Montero, que defienden que no hacen falta introducir nuevos tributos, sino que basta con modificar los existentes.

El empeño de los socialistas ha llevado a primar el objetivo de elevar una propuesta común de los dos partidos que componen el Gobierno sobre propuestas concretas y, si bien en un principio los morados se ofrecieron a suavizarlo e intentaron «convencer» al PSOE para incluirlo, finalmente quedó fuera del documento.

La última pata de los trabajos es la relativa a las políticas sociales. La cartera de Iglesias. En esta materia social se defiende reforzar un «sistema estatal de cuidados», pero tampoco introduce la apuesta por la reversión a lo público de los centros privados de mayores, que el vicepresidente había defendido con vehemencia. El asunto de las residencias es uno de los aspectos que más rechazo y polémica ha generado durante la pandemia, ya que tanto el PP como el vicepresidente segundo se han acusado mutuamente de ser responsables de la mala gestión que se ha hecho en las mismas.

Políticas Sociales

Hasta el 3 de julio

Finalmente se elevó un texto plagado de generalidades, con el objetivo de concitar el mayor apoyo posible del resto de grupos, lo contrario sería autoboicotear su propia iniciativa, y en el Gobierno no quieren incluir propuestas que generen rechazo de entrada. No obstante, aunque anoche finalizara el plazo para presentar los borradores de las conclusiones sobre Sanidad, Economía, Europa y Servicios Sociales, todavía queda cierto margen para perfilar el texto definitivo y alcanzar acuerdos. Hoy, cada grupo de trabajo se reunirá para decidir cuál de todas las propuestas presentadas sirve de texto base sobre el que ahormar las conclusiones finales. A este documento se le podrán presentar enmiendas hasta el próximo lunes 29 de junio.

Dos días después, el 1 de julio, los grupos volverán a reunirse para deliberar y votar las enmiendas que se hayan registrado. Las que obtengan mayor respaldo se incorporarán a las conclusiones para su votación. Ya el día 3 de julio está previsto que la comisión de reconstrucción eche el cierre con una última reunión en la que se deberán votar las conclusiones finales. Sin embargo, no será la última parada de las mismas, que se elevarán posteriormente al Pleno de la Cámara para su aprobación. Solo entonces podrá comprobarse si la vocación de un gran consenso para afrontar la recuperación del país tras la covid-19 puede materializarse.

Unión Europea