Sánchez necesita exhibir unidad en la UE

La Comisión para la Reconstrucción Social y Económica se ideó por el Gobierno de Pedro Sánchez como una reedición de los «Pactos de la Moncloa» del siglo XXI. Una suerte de alianza que lograra atraer a todos los partidos políticos para afrontar el desafío más acuciante al que se ha enfrentado este país en democracia: la reactivación del país tras el azote del coronavirus. Sin embargo, la necesidad de implicar al primer partido de la oposición en el acuerdo ha comprometido, desde el inicio, la posición del Ejecutivo con el resto de socios. Pedro Sánchez es consciente de que la presencia del PP es imprescindible para legitimar el consenso, que sin el líder de la oposición nacería cojo, y cambió sin informar al resto de partidos el formato del foro –que pasó a convertirse en una comisión parlamentaria– para atraer a Pablo Casado. Si esto ocurrió al comienzo de los trabajos, ahora que están a punto de culminar, los socialistas han vuelto a hacer una nueva cesión para lograr acercar posturas con los populares, elevando un documento en el que renuncian a sus apuestas más ambiciosas en materia fiscal y en el que solo formulan propuestas ambiguas que no generen rechazo en el principal partido de la oposición. Sin embargo, estas vaguedades para contentar al PP sí que han indignado a sus socios.

En Moncloa saben que para pelear las ayudas de Europa a España necesitan exhibir en Bruselas una imagen de unidad. Así lo transmitió el propio Sánchez en la reunión de la Ejecutiva del PSOE que tuvo lugar ayer y en la que trasladó la necesidad de ahormar «grandes acuerdos» de cara a las «negociaciones complejas» en la Unión Europea para acordar con el resto de países el Fondo de Reconstrucción europeo. Por este motivo han clamado contra la estrategia de los populares que, consideran, va en contra de «los intereses de España», al pedir una condicionalidad fuerte para la recepción de los citados fondos.

En el Gobierno creen que con los populares habrá acuerdo en los grupos de trabajo de Sanidad y de Europa, mientras que en materia económica esperan que sea Ciudadanos quien permita aprobar una propuesta de consenso. Esto sería, además, un primer indicio para iniciar la negociación de los Presupuestos, que beberá de estas conclusiones, ahora que en ERC se muestran más reacios a colaborar por el clima preelectoral y el de unos comicios que podrían solaparse incluso con la tramitación de las cuentas.