Iglesias: Un «look» de estreno para renovar su «deteriorada» imagen

El vicepresidente mostró ayer un retrato fresco que, según los analistas, corresponde a una estrategia de comunicación “estudiada” y que “funciona” mediáticamente

Un moño, dos pendientes. Un aspecto de renovación y frescura que ayer provocó multitud de reacciones. Hablar del look del vicepresidente en su primera entrevista tras el mes estival, en medio de la negociación presupuestaria y bajo las sombras de la investigación judicial sobre su partido. Una estrategia política «muy estudiada», según analizan expertos en imagen política consultados.

Dejando al margen de si se trata de una decisión personal, lo cierto es que «se usa como una estrategia de comunicación» y que, además, «funciona», responde Eduardo González Vega, consultor político y profesor en la Universidad Camilo José Cela. «Funciona porque estamos hablando de ello. Para la consultora Valvanuz Sánchez de Amoraga esta nueva imagen responde a una «búsqueda de renovación, es consciente que su imagen está deteriorada y pretende «buscar una nueva forma de presentarse a la ciudadanía». La consultora cree que Iglesias quiere transmitir «seguridad, transparencia, profesionalidad y confianza» . El llevar una chaqueta azul para transmitir seguridad, o una camisa blanca para intentar transmitir limpieza», respalda para después analizar que “la imagen que ha presentado está muy estudiada, desde el moño “samurái” en vez de la coleta, hasta los pendientes sencillos y negros, tanto el de botón negro (seriedad, sobriedad), como el negro de coco (que ya lo llevaba en 2014), intentando transmitir que sigue siendo el mismo”. Analiza, además que esta imagen “muy cuidada y estudiada” es la que desea transmitirnos “como casual”, recordando que el vicepresidente escribió este verano en sus redes sociales una justificación de la nueva imagen. “Entre la ola de calor y que mis hijos me tiran del pelo... tocaba nuevo look””, escribió el vicepresidente.

Para Valvanuz, la imagen del “Pablo Iglesias del 15-M a la del vicepresidente” ha cambiado totalmente. “o mismo que su estatus, sus mensajes, su casa, su forma de hacer política… este recorrido de pequeños cambios desde sus comienzos es totalmente lógica, y es una adaptación a su nueva situación como Vicepresidente. Su look actual es más tradicional, ya no es un estudiado “low cost” para trasmitir humildad, ahora mismo con una gran crisis sanitaria, económica de confianza sobre la mesa, no puede permitirse no transmitir seguridad, esfuerzo y trabajo… de ahí su lógico cambio de imagen, su imagen es solo un reflejo de su evolución en la política

También una manera reforzar la imagen de vicepresidente sobre la de líder de Podemos, «con la que puede tener más problemas», asegura Gónzalez de la Vega. «Le interesa de que se esté hablando de esto y no de otras cosas que le perjudican más en la agenda mediática», analiza. «El cambio de look se comenta, tiene mucho público. Es lanzar un encuadre para que todo el mundo hable de ello, prueba de que funciona es que hablamos de ello». Recuerda González de la Vega, que esta estrategia es habitual entre la clase política. “Algo parecido pasó cuando el año pasado Pablo Casado se dejó barba al volver del verano. Entró en el curso político con una imagen mejorada. Fue una estrategia que usó de manera efectiva y que le sirvió para diferenciarse de Albert Rivera en aquel momento”. “No es tan raro”, afirma.

Es importante también el momento en el que se realiza, en medio de la negociación de las cuentas públicas, a lo que Valvanuz advierte: «No creo que sus interlocutores cambien el enfoque de su negociación por un cambio de coleta a moño”, asegura, incidiendo en que “es una manera de hablar de renovación y cambio tras el verano, de un nuevo enfoque, pero no debemos olvidar la importancia de los Presupuestos, y de como la estabilidad económica de España depende de ellos”.