El asesino de Naiara, la niña de 8 años torturada hasta la muerte: “Quise ganar tiempo a ver si la reanimaba”

Iván Pardo ha declarado en la Audiencia de Huesca que “quiere achacar” el crimen al “estrés”

“Lo quiero achacar al estrés, a un cúmulo de problemas con la empresa... porque no le encuentro explicación”. Así ha explicado esta mañana Iván Pardo, el acusado de torturar hasta causarle la muerte a Naira Briones (8 años), por qué hizo esa salvajada con la niña la mañana del 7 de julio de 2017 en su casa de Sabuñánigo (Huesca). Lo ha hecho, eso sí, solo a preguntas de su abogada, que ha tratado de explicar que los actos de su cliente a se debían a una “ira incontrolable, estado de arrebato y obcecación insuperables”. El acusado de la muerte de la niña se ha negado a contestar a preguntas de la Fiscalía y de las acusaciones particulares pero sí ha contestado a las preguntas del letrado que defiende a su madre, Nieves Pena y su hermano, Carlos Pardo (pareja sentimental de la madre de la víctima).

“Reaccioné cuando no se movía”

El juicio comenzó ayer en la Audiencia de Huesca con la elección del jurado popular y las testificales han comenzado hoy con la del principal acusado a la cabeza. Su letrada también quiso dar a entender que si tardaron el llamar a la ambulancia no fue a mala fe, sino porque estuvo buscando en internet cómo reanimar a la niña: “Yo estuve en todo momento controlando el pulso y la respiración. Cuando noté que el pulso le falló, la quité de la cama, la puse en el suelo y la hice la RCP (reanimación cardiopulmonar)”, ha explicado. Sin embargo, dice que “se le cayó el mundo” al darse cuenta que no respiraba: “Cuando noté que no se movía fue cuando reaccioné”. Aun así tardaron horas en avisar a la ambulancia, según consta en el sumario, al que ha tenido acceso este diario. La niña llevaba siendo torturada 5 horas hasta que murió. El cuerpo de la niña presentaba 56 lesiones externas.

“Los profesores tendrán mucho que decir”

El abogado de la acusación particular en representación del padre biológico de la niña, ejercida por Marcos García Montes, asegura que una de las testificales más importantes del juicio será la de los servicios sociales y los profesores del colegio de la niña. “Tendrán mucho que decir”, ha manifestado. Tanto él como la Fiscalía piden la prisión permanente revisable para Iván Pardo. Para la madre y el hermano de éste, también sentados en el banquillo de los acusados, la Fiscalía pide 3 años por maltrato doméstico mientras García Montes solicita 18 años para cada uno (15 por asesinato por omisión y 3 por un delito contra la integridad física y moral) ya que se demostrará en sede judicial que eran conocedores de lo que Iván le hacía a la niña, por conversaciones de WhatsApp y porque hasta la abuela aparece en algunas fotos ridiculizando a Naiara.

Mientras, el padre de la niña sigue el juicio desde Chile, ya que no ha podido venir por la pandemia. Solo espera que se haga Justicia con la muerte de su hija y que su asesino no pise más la calle, como explicó el martes a LA RAZÓN.