La labor de los DAF, los perros de la Policía para detectar el origen de los fuegos

El CNP ha emitido en lo que va de año más de 900 informes sobre siniestros

La Policía Nacional cuenta con una red de especialistas en investigación de incendios repartidos por todo el territorio nacional que, coordinados por la Comisaría General de Policía Cientifica, son los encargados de realizar el conjunto de comprobaciones y operaciones técnicas donde se ha producido un incendio o una explosión violenta o sospechosa de criminalidad para su investigación y esclarecimiento. Adscritos a la Brigadas Provinciales y Locales de Policía Científica existentes en las grandes ciudades españolas, todos ellos cuentan con la capacitación teórica y la experiencia necesaria para investigar este tipo de sucesos.

La continua labor especializada de los especialistas de la Policía Nacional ha sido necesaria en la investigación de unos cuatro siniestros al día. Concretamente, durante el pasado año 2019 se han investigado 1.634 incendios emitiendo 805 informes técnicos mientras que, durante el presente 2020, se han investigado 907 hechos con la emisión de 354 informes.

Detrás de estas cifras se esconden siniestros de todas clases, desde incendios de vehículos hasta grandes incendios en naves industriales o edificios, abarcando todas las fuentes posibles de origen del sucesos según se trate de incendios provocados, negligentes o accidentales.

En la investigación es fundamental la labor de los Guías Caninos y sus perros DAF (Detectores Acelerantes Fuego) para determinar el foco donde se originó el incendio en el caso de se hubieran empleado algún tipo de acelerantes, así como el trabajo de la Unidad de Medios Aéreos, tanto con sus helicópteros como con sus drones, que permiten visualizar la extensión de un incendio de grandes dimensiones o cuando se ha producido el colapso de estructuras.

También es esencial el trabajo de los agentes de Policía Judicial que, como instructores de las diligencias policiales, aportan valiosa información sobre las circunstancias e implicados en el suceso; así como los de Seguridad Ciudadana, al ser los primeros agentes en llegar al lugar y recabar información tanto de testigos como de los servicios de extinción de incendios. Destacar la creciente utilización de las nuevas tecnologías en la investigación de incendios mediante el uso de cámaras 360º o térmicas que facilitan la correcta resolución de este tipo de investigaciones.

Los agentes de la Policía Nacional comenzaron a trabajar en la investigación de incendios en 1987, siendo su labor fundamental a la hora de analizar las causas y los orígenes de fuegos y explosiones de gran relevancia. Recientemente han llevado a cabo la investigación de diversos siniestros como el ocurrido en el madrileño barrio de Hortaleza donde un incendio calcinó las plantas superiores de un edificio de 20 alturas.

Igualmente intervinieron en dos incendios ocurridos en los últimos meses en la provincia de Málaga. En la localidad de Marbella se inspecciónó el siniestro ocurrido en un hotel que causó la muerte de una persona que estaba alojada en el establecimiento, además de varias personas afectadas por inhalación de humos. Asímismo, la inspección realizada en el siniestro que calcinó un centro comercial de Estepona permitió comprobar el origen del fuego y, de esta manera, detener a dos personas que, presuntamente, habían provocado un cortocircuito al engancharse ilegalmente a la red eléctrica.