Andalucía

El Gobierno andaluz hace equilibrios frente a la crisis de Granada

El alcalde Luis Salvador se enroca tras la renuncia de seis ediles del PP y dos de Cs

La de Granada es una crisis por entregas en forma de enjambre sísmico y en San Telmo, la sede de la Presidencia de la Junta, en Sevilla, se tira de las medidas de emergencia ante los seísmos políticos. «Se ha roto un pacto puntual en un sitio», acertó a decir el portavoz andaluz Elías Bendodo, que rehusó la cuestión varias veces previas. «El pacto goza de muy buena salud», defendió.

La última prueba de fuego del «encapsulamiento» del Ejecutivo de PP y Cs en Andalucía irradia de la ruptura, tras semanas de peticiones, del pacto en el Ayuntamiento de Granada por el que Luis Salvador, de Cs, es alcalde con el respaldo de un edil. Los seis concejales populares, directamente, le han retirado su apoyo y han dimitido, al igual que otros dos ediles del partido naranja. No quieren continuar con Salvador como regidor, que se aferra al bastón de mando. Hasta CC OO pide la dimisión porque «ha perdido el sentido de la realidad».En el PP-A apuntan al PP de Granada, que viene apoyando los movimientos para la salida de Salvador, y directamente a Génova. El líder de Cs en Andalucía y vicepresidente de la Junta, Juan Marín, defendió, de nuevo, que Salvador «va a seguir gobernando en minoría» y se mostró «sorprendido con el PP de Granada». La dirección de Cs, a través de Edmundo Bal, respaldó a Luis Salvador y pidió al PP que vuelva al Gobierno municipal y no use votos de «tránsfugas». Bal descarto también que los hechos en la capital granadina tengan efectos en la Junta, al tratarse de una situación «que no tiene nada que ver con la estabilidad que existe en el Gobierno andaluz», acosado también en las últimas semanas por la presión de Vox para convocar elecciones.

El punto de no retorno en la crisis del Ayuntamiento de Granada se produjo el 26 de mayo, cuando el hasta entonces concejal del PP y candidato popular en las pasadas municipales, Sebastián Pérez, anunció que abandonaba el partido tras 35 años de militancia para pasarse al grupo no adscrito por el trato «humillante» de su formación. Pérez siempre defendió la existencia de un pacto verbal para repartirse la alcaldía a mitad del mandato, y amenazó con, si el poder no pasaba al PP, apoyar una moción para que gobierne el PSOE.

El presidente del PP de Granada, Francisco Rodríguez, señaló ayer que «el PP ha sido paciente y generoso con Luis Salvador. Le hemos dado todo el tiempo que ha querido», recordando que se han reunido hasta en tres ocasiones. Salvador «dejó muy claro que no se va, que se queda en la trinchera», una decisión que ha abocado a los concejales del PP a «a renunciar a sus competencias y abandonar el equipo de Gobierno». El portavoz de Cs en Granada señaló después tras su propia dimisión y la de otra edil: «Se me cae la cara de vergüenza por la situación». Salvador se mantiene aparentemente intacto, a la espera del terremoto final: «Espero que el PP recupere la cordura».