Podemos engrasa la maquinaria electoral en medio de la pugna con Yolanda Díaz

Desplegará actos por las 17 comunidades autónomas de aquí a seis meses y fija encuentros clave para el rearme electoral: el aniversario morado y la Fiesta de la Primavera, donde buscará exhibir músculo con su militancia en medio de las tensiones

Uni de Otoño de Podemos.
Uni de Otoño de Podemos. FOTO: Gonzalo Pérez Mata La Razón

Las relaciones en la izquierda siguen estando marcadas por la incertidumbre de cara a las elecciones generales. Podemos y Sumar son los principales actores llamados a forjar una alianza electoral para 2023, que no acaba de llegar y que, en la actualidad desata un sinfín de tensiones entre ambas organizaciones. Los morados buscan ser la “nave nodriza” del proyecto de la vicepresidenta, mientras que ésta se distancia de las formaciones políticas a las que da por desgastadas.

De hecho, los morados desconocen todavía los planes políticos futuros de la líder de Unidas Podemos en el Gobierno y han pasado ya a reforzarse internamente de cara a un posible escenario de ruptura. De ahí que dejen en manos de Díaz la posibilidad de ser candidata. Han dejado ya de considerarla como la “mejor candidata posible” y de dar por segura su apuesta.

Ahora, la polémica generada a causa de las revisiones de penas a la baja que están produciéndose tras la entrada en vigor de la ley del solo sí es sí, ha vuelto a evidenciar la falta de unidad en el espacio de Unidas Podemos en un momento en el que ya nadie en Podemos evita marcar el paso en público a la vicepresidenta, con Iglesias a cabeza como urdidor de esta estrategia.

En un clima de máxima tensión y que se suma al no concurso de Sumar para las elecciones autonómicas y municipales, los morados se definen preparados ya para mayo del año que viene en los territorios. Reivindicarán su fortaleza y buscarán “pactos justos” con IU y donde no se lleguen a acuerdos, los morados presentarán papeleta en solitario. Una reflexión que se hace en el cuartel general morado y que puede servir de foto objetiva de lo que puede ocurrir si no llegan a un acuerdo con Yolanda Díaz. Los morados ponen todos sus esfuerzos en lograr el mejor resultado en estas elecciones autonómicas y municipales, sabedores que de ello dependerá la fuerza con la que posteriormente puedan negociar con Yolanda Díaz para las elecciones generales.

Engrasan la maquinaria electoral y para ello despliegan un calendario preelectoral a seis meses vista que estará plagado de actos por todo el país con el objetivo de comunicar la acción de Podemos dentro del Gobierno, sus prioridades políticas así como programáticas. El partido ha preparado ya un total de 19 actos en las 17 comunidades autónomas en la que se implicará toda la dirección estatal. Los platos fuerte serán las apariciones de la secretaria general de Podemos, Ione Belarra y su número dos, la ministra Irene Montero. De aquí a abril, todos los sábados y domingos, el partido se organizará bajo el lema “La Fuerza que Transforma”.

Además, el partido tiene previsto ya los “hitos” anuales del partido, que arrancaron con la “Uni de Otoño” con más de 1.000 personas en cada jornada. El balance de la formación fue positivo y sirvió para exhibir músculo en un momento en el que detectaban a su potencial votante desmovilizado, en medio de la lucha abierta con Sumar. El partido prepara ya, además, el aniversario del partido -el noveno- en enero de 2023, junto a la Fiesta de la Primavera del partido, previa a la celebración de elecciones municipales y autonómicas. Para verano dejará la segunda edición del campamento “Comanchería” para la militancia más joven, donde prevén aglutinar a 250 personas.

De esta manera el partido prevé movilizar desde a su dirección estatal a dirigentes, cargos autonómicos y municipales y mantener “la tensión” hasta el próximo ciclo electoral. En estas rutas serán presentados todos los candidatos y arropados por la formación buscarán reeditar gobiernos autonómicos. “Tenemos que reivindicar todos los logros conseguidos a nivel estatal y tenemos que llevar esas transformaciones a las distintas escalas”, explican desde el partido.

La negociación con IU

El partido se ve, además, preparado para la negociación para las confluencias con el resto de actores políticos de izquierda. Reivindican que las elecciones municipales son una “prioridad” y rechazan esperar sin desplegar su estrategia política hasta que Izquierda Unida -principal actor con el que mantendrán sus alianzas- culmine su proceso de primarias. En IU se dan hasta finales de enero para cerrar los acuerdos políticos, mientras que los morados puntualizan que por ellos ya se habrían cerrado. Aún así, el partido priorizará estos acuerdos con IU y después se sentará a hablar con Más País u otras formaciones regionales. Desde la formación explican que llevan un año trabajando para cerrar pactos autonómicos y municipales. “Nuestra voluntad es cerrar acuerdos”, explican. Sin embargo, se avisa que se buscarán “acuerdos justos” ante las dificultades para llegar a acuerdos en comunidades como Valencia o Madrid. En esta última, por ejemplo, Más Madrid ya ha descartado confluir con Podemos.

Los morados tratan de evitar repetir el error del “modelo andaluz”, donde la coalición “Por Andalucía” acabó fracasando en las últimas elecciones autonómicas de junio. Allí se apostó por un candidato más desconocido, atendiendo al poder estructural de los de Alberto Garzón, y, además, por una marca desconocida. Las condiciones de Podemos son claras, primero cerrar una propuesta política con Izquierda Unida y, después, abrirse al resto de actores.