Opinión

El artículo de Tomás Gómez: Lo que mal empieza, mal acaba

Para Sánchez es clave controlar la mesa porque necesita marcar los tiempos y la dinámica parlamentaria.

MADRID, 31/05/2023.- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a su llegada este miércoles al Congreso de los Diputados para asistir a la reunión convocada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para abordar el reto de remontar en las elecciones generales los malos datos del PSOE en las autonómicas y municipales. EFE/ Mariscal
El presidente del Gobierno, Pedro SánchezMARISCALAgencia EFE

Hay que estar atentos al 17 de agosto, cualquier cosa es posible. Para Sánchez es clave controlar la mesa porque necesita marcar los tiempos y la dinámica parlamentaria. Además, el Partido Popular tiene asegurada la mesa del Senado, por lo que un fracaso del PSOE en la cámara baja, le daría a los populares un par de cuerpos de ventaja.

Los grupos minoritarios han entrado en el mercadeo de puestos, Puigdemont se dedica a estrangular lentamente a Sánchez y Rufián, en los últimos días, ha dejado en el aire el apoyo de ERC. Es obvio que las cuentas no le salen al líder socialista.

Puigdemont, dueño de la situación, maneja tres elementos para tomar su decisión. La primera, no puede llegar a ningún acuerdo que no sea entendido por las bases radicalizadas de Junts, por lo que no está dispuesto a desvincular la elección de la mesa del resto de acuerdos.

En segundo lugar, no tiene ningún afecto a Sánchez, más bien lo contrario. Sin embargo, entiende el proceso como una negociación con el Estado, no con el PSOE y está decidido a cobrarse una pieza de caza mayor, ahora que tiene la sartén por el mango.

En tercer lugar, y no menos importante, es el hecho de que el independentismo está roto internamente. ERC aprovechó la necesidad de Sánchez para mantenerse en Moncloa y apartó del govern a Junts, al tiempo que mudaba hacia posiciones pactictas.

ERC ha practicado un equilibrio complicado que le ha llevado a una importante pérdida de votos que podrían caer en las redes de Puigdemont si hubiese una repetición electoral.

Los independentistas, tanto unos como los otros, están haciendo muchos cálculos, sus objetivos son desestabilizar el Estado y sacar réditos partidistas, por eso no es absolutamente descartable una repetición de elecciones.

El otro frente que tiene que bregar Sánchez es el vasco. El PNV está noqueado al comprobar que su apoyo al PSOE le ha retribuido con importantes pérdidas electorales, mientras que a Bildu, notables éxitos.

Pero no es tan difícil de entender. Los abertzales han sido blanqueados por el gobierno de coalición, se han convertido en pieza clave en algunos momentos de la legislatura y lo han sabido aprovechar. Bildu es la que se lleva un trozo de la tarta de España y PNV es percibido como el tonto útil del PSOE.

Estaremos atentos a lo que ocurra porque, lo que mal empieza, mal acaba, y esto ha empezado muy mal.