Barberá arremete contra Maroto: «Que se preocupe de su condena»

Cree que es una «irresponsabilidad» que hayan desvelado su declaración ante el instructor del PP

El vicesecretario de Sectorial del PP, Javier Maroto, ayer en rueda de prensa
El vicesecretario de Sectorial del PP, Javier Maroto, ayer en rueda de prensa

Cree que es una «irresponsabilidad» que hayan desvelado su declaración ante el instructor del PP

El Partido Popular informó ayer de que la ex alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, fue interrogada el pasado 3 de mayo por el Comité de Derechos y Garantías del partido en el marco del expediente que se le abrió a ella y a otros miembros del PP de Valencia tras el estallido de la «operación Taula».

El vicesecretario de Acción Sectorial del PP, Javier Maroto, aseguró que Barberá declaró ante el instructor del partido, Francisco Molinero, encargado de la investigación interna y confió en que la tramitación de ese expediente sea «ágil» y se resuelva «lo antes posible». Maroto, que siempre se ha expresado de forma contundente contra la corrupción y en su día consideró «insuficientes» las explicaciones de Barberá ante los medios, llegó a decir que se alegraba «muchísimo» del expediente abierto a la actual senadora.

Fue el responsable de Organización del PP, Fernando Martínez Maíllo, quien había contado primero en una entrevista en la Ser que Barberá prestó declaración. En marzo confesó que había recibido muchos mensajes de la ex alcaldesa para que no adoptase medidas en su contra ni contra sus colaboradores en Valencia.

La aludida aprovechó ayer para cargar contra el responsable de Organización y también contra el vicesecretario de Sectorial de su partido, recientemente condenado por el «caso San Antonio». Rita Barberá calificó de «irresponsabilidad» para el PP y para el instructor las declaraciones de Fernando Martínez Maíllo al desvelar su entrevista con el instructor en el marco del expediente informativo que afecta a cuarenta concejales y asesores del grupo popular del Ayuntamiento de Valencia.

Barberá se negó a informar sobre el contenido de su comparecencia en la calle Génova «por el propio instructor y por el desarrollo normal del expediente», aunque confirmó a LA RAZÓN que se le había preguntado sobre su donación de mil euros al partido, circunstancia que corroboró, a la vez que rechazó habérselos devuelto.

Asimismo, mostró su extrañeza por el hecho de que algunos dirigentes de su partido se ocupen tanto del tema de los mil euros, un total de 40.000, y esos mismos y algunos otros no lo hagan con la condena al ministro de Sanidad en funciones y presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, y al vicesecretario nacional de Acción Sectorial, Javier Maroto, a pagar 400.000 euros por haber alquilado un local por encima del precio de su valor. «Yo no quiero entrar en esa batalla porque soy totalmente leal a mi organización, como he demostrado siempre, en la que milito desde hace muchas décadas, pero pido que los demás hagan lo propio. Ya está bien de perjudicar a una formación que tanto ha hecho por la sociedad española y que tanto hará en el futuro».

Como se recordará, el Tribunal de Cuentas ha condenado a aquellos dos cargos del PP por un «perjuicio» de 393.862 euros causado a las arcas públicas al firmar, durante su etapa al frente del Ayuntamiento de Vitoria, un contrato con un empresario a un precio considerado muy superior al de mercado, el conocido como «caso San Antonio».

La senadora se refirió a que quizá el vicesecretario de Acción Sectorial no se ha ocupado de su caso al encontrarse, en el momento de hacerse pública la sentencia, en Estocolmo con su marido como «eurofan» y gran seguidor del Festival de Eurovisión, que este año contempló a pie de pista, para ver a Barei, representante española, muy de cerca, según publicó el digital «El Español». Este diario informó de que «al finalizar la gala, el popular se desplazó hasta el Euroclub situado en el centro de la ciudad. Cada año, la ciudad anfitriona destina uno de sus centros de ocio a la fiesta nocturna donde las delegaciones de los diferentes países, la prensa y los fans pueden desconectar por unas horas del trabajo. Allí se coló Maroto. No pertenece a ninguna delegación y no estaba acreditado, pero el popular logró meter la cabeza en la fiesta».