«Tabarnia no es una broma»

La plataforma nombra a Boadella presidente en el exilio tras presentarse como espejo del «absurdo soberanista».

La plataforma nombra a Boadella presidente en el exilio tras presentarse como espejo del «absurdo soberanista».

¿Qué tienen en común Artur Mas, Carles Puigdemont y Tabarnia? Winston Churchill. Mas dice que es su referente político, aunque al primer ministro británico no le gustaban los movimientos nacionalistas y si por él hubiera sido, ni la India sería independiente. Puigdemont, como el 90 %de los políticos, mete sus frases de salón en sus discursos, las mismas que ilustran la idea de Tabarnia. «Una broma es una cosa muy seria», decía el inglés y daba fe ayer el portavoz de Tabarnia, Jaume Vives, en la presentación oficial de la Plataforma por Tabarnia, la comunidad autónoma que inventaron los miembros de «Barcelona is not Spain», tras analizar los resultados del 21-D para reivindicar que en las provincias de Barcelona y Tarragona el independentismo no gana. Tanta era la expectación que despierta el proyecto que en la sala del Colegio de Periodistas de Barcelona donde se presentó se metieron 250 personas haciendo malabarismos, cuando el aforo es de 100.

Lo primero: «Tabarnia no es una broma». «Tan serio es querer dividir España como partir Cataluña en dos», explicó Joan López Alegre, que ejerció de maestro de ceremonias. Se definen como una plataforma de contrapropaganda soberanista, «muy seria». Nada de ocurrencias, como dijo Ada Colau, más bien «la respuesta natural de un pueblo perseguido del que se ha dicho que no existe y que es peligroso», resumen sus promotores, entre los que está el joven Vives que convirtió su balcón de la calle Balmes en símbolo contra las caceroladas soberanistas pinchando el «Viva España» de Manolo Escobar a toda castaña, cuando reivindicarse como español era correr el riesgo de ser señalado como «facha». Suya es esta definición gráfica de Tabarnia, un proyecto que pone a los independentistas frente a un espejo para que vean lo «absurdo» de sus planteamientos. Absurda sería la independencia en bucle de Cataluña, Tabarnia o la de «SarriEixample», dos distritos de Barcelona donde el 21-D ganó Carles Puigdemont. Apelando a los artículos de la Constitución 143 y 144, según interpreta López Alegre, se pueden crear infinitas comunidades autónomas. «Si alguien quiere seguir con el proceso, nosotros seguiremos con el proceso de seguir siendo catalanes y españoles, podemos acabar siendo la pesadilla de los soberanistas, igual que ellos han sido la nuestra», avisó.

La alegría y el humor es una de las cualidades de Tabarnia. «En Tabarnia se quiere reír en libertad», dicen. Y siguiendo los consejos de un sabio como Aristóteles que decía que «el secreto del humor es la sorpresa», en una pantalla de plasma apareció el dramaturgo Albert Boadella, su president en el exilio. Que los soberanistas tienen a Puigdemont, pues Tabarnia tiene a Boadella. Y las primeras palabras que dijo fueron: «Taberneses, no sóc aquí», parafraseando a Josep Tarradellas. Dijo que se ha exiliado porque «donde nací –Barcelona– se ha llenado de “trinxeraires” que lo rompieron todo: amistades, familias y negocios». Entre gritos de «president, president» se vino arriba. «¡Viva Tabarnia, que es lo mismo que decir Viva España!», exclamó con un corte de mangas, dedicado a los independentistas. Sin intención de ejercer de «Jordis» ni de convertirse en formación política, sí llaman a cambiar la ley electoral para que el voto de un barcelonés valgo lo mismo que uno de Solsona. En breve, convocarán una manifestación. No volverán a callar.