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Cataluña tiene pagos por atender hasta el año 2108

La puesta al día en metro, autovías y prisiones es una losa en las cuentas de la Generalitat

El consejero catalán de Economía de la Generalitat, Andreu Mas-Colell
El consejero catalán de Economía de la Generalitat, Andreu Mas-Colelllarazon

Artur Mas accedió a la Generalitat entre lamentos. Protestaba el líder nacionalista porque el tripartito dejó un sinfín de facturas en el cajón por pagar, producto, entre otras cosas, de las inversiones emprendidas en autovías, metro y prisiones.

Artur Mas accedió a la Generalitat entre lamentos. Protestaba el líder nacionalista porque el tripartito dejó un sinfín de facturas en el cajón por pagar, producto, entre otras cosas, de las inversiones emprendidas en autovías, metro y prisiones. Como resultado del frenesí inversor, Cataluña consolidó su posición como comunidad más endeudada de España. Ciertamente, contemplar los compromisos financieros, a fecha de 2010 (último año de gobierno tripartito), produce escalofríos.

«Hay operaciones de concesiones para la construcción y explotación de equipamientos a pagar hasta el año 2041, derechos de superficie para pagar la construcción de comisarías, juzgados y centros penitenciarios hasta el año 2042 y para equipamientos escolares hasta el año 2037», resumió ayer la Sindicatura de Cuentas en la presentación de su cuenta general de la Generalitat correspondiente al año 2010.

Facturas a la vista

Del análisis realizado por la Sindicatura en ese ejercicio, hay datos sorprendentes. «Para el terreno del futuro centro penitenciario de la Zona Franca se firmó un protocolo que comporta pagar un canon anual actualizable hasta el año 2108», apunta el organismo fiscalizador en alusión a un compromiso que supone para la Generalitat un pago anual de 0,94 millones que se actualiza al 2 por ciento cada doce meses.

Como es conocido, la situación financiera de la Administración catalana sólo ha hecho que empeorar desde entonces, ya que la Generalitat ha incrementado sus números rojos mes a mes, a pesar de las políticas de austeridad aplicadas por el Govern de CiU. Según los últimos datos del Banco de España, Cataluña es la autonomía más endeudada en términos absolutos con más de 50.000 millones de euros en el debe, aunque ha dejado de serlo en términos proporcionales, ya que ha sido superada en este ranking por la Comunidad Valenciana y Castilla La Mancha.

Las «vacas gordas»

A Cataluña, está claro, le va a costar enderezar su situación financiera, no sólo por sus dificultades (generalizadas en toda España) para crear riqueza, sino por los elevados compromisos que tiene pendientes. Proyectos como la Ciudad de la Justicia o la línea 9 del metro –la más larga de toda Europa, una vez se concluya– son algunas de las instalaciones que se pensaron en época de «vacas gordas» y que han cogido a la Generalitat a pie cambiado.

Según la cuenta general del año 2010, el gasto comprometido con cargo a ejercicios futuros sumaba 79.502 millones, de los cuales 32.656 millones correspondían a deuda y 29.220 millones iban a cargo del departamento de Política Territorial y Obras Públicas.

Como resultado del esfuerzo inversor del tripartito, el déficit catalán se elevó en el año 2010 al 4,22 por ciento. El Gobierno de Mas ha reducido estas cifras y en 2012 cerró con el 1,9 por ciento (cuatro décimas por encima del objetivo establecido). Ahora, el objetivo es del 0,7 por ciento, pero la Generalitat confía en que el Gobierno relaje varias décimas este límite porque no se ve con capacidad para seguir realizando recortes sin desmoronar el sistema del bienestar,