Ciberdefensa, aviones no tripulados y un empuje a la industria nacional

Autoridades militares, políticas y civiles coinciden en la necesidad de impulsar la industria española e invertir más en Defensa.

Realidad y futuro de la Seguridad y la Defensa. Estos han sido dos de los puntos que han centrado esta semana el IV Salón Internacional de Tecnologías para la Seguridad y Defensa (Homsec) que se ha celebrado en Madrid y que ha contado con la presencia de autoridades políticas, militares y civiles que, mientras dejaban claro la importancia de innovar para afrontar las nuevas amenazas, animaban a confiar más en la industria española en un momento de crisis económica y recortes.

Desde el martes y hasta el viernes, se han presentado las últimas novedades en esta materia, siendo los grandes protagonistas los aviones no tripulados (UAV) y las tecnologías contra las amenazas del futuro: los ciberataques, un nuevo enemigo ante el que hay que estar preparados, como aseguraron estos días los responsables políticos y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Así, por ejemplo, el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, destacó el miércoles que su departamento está diseñando una estrategia que da prioridad a la lucha contra la «ciberdelincuencia». Tal y como afirmó Cosidó, «entendemos que es una nueva amenaza emergente a la que tenemos que dar respuesta». Por su parte, el secretario de Estado de Telecomunicaciones, Víctor Calvo-Sotelo, dejó claro que España necesita una «ciberseguridad y una ciberdefensa» fuertes para competir internacionalmente, mientras que el responsable de seguridad del Ministerio del Interior, Francisco Martínez Vázquez, subrayó que «debemos ser conscientes de que apostar por las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones es la clave de nuestra seguridad», informa Efe. Ésta fue otra de las ideas que han surgido durante esta feria, la necesidad de potenciar la industria española. En este sentido, el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante general Fernando García Sánchez, dejó dos mensajes. El primero, que la Defensa «es un bien público y sin defensa no existe desarrollo». El segundo, que hay que invertir más en este sector. Según el JEMAD, por cada euro que se invierte, «si se tiene una malla industrial nacional», el resto del país recibe tres. Un mensaje muy similar al que lanzó el Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA), almirante general Jaime Muñoz-Delgado, quien destacó la importancia de la industria de Defensa para crear puestos de trabajo y generar riqueza.

Avión no tripulado español

Con esa máxima han sido muchas las empresas y organismos españoles que se han dado cita en Madrid para mostrar sus equipamientos del futuro, desde Indra hasta el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA). Entre todos estos destaca, por ejemplo, un proyecto realizado íntegramente en España: el avión no tripulado «Atlante» de Cassidian. A finales del pasado mes, este aparato de última generación con capacidad para llevar a cabo tanto misiones civiles como militares realizó con éxito su primer vuelo. Un programa en el que participan más de 140 subcontratistas y proveedores españoles que generan más de 500 empleos.

Otra empresa española, Nitrofirex, presentó un avión no tripulado que permite luchar contra los incendios incluso de noche, con mayor eficacia y menor coste. También desde España llega el «Fulmar» de Thales, una pequeña aeronave de poco más de 3 metros, 20 kilos de peso y con una autonomía de hasta 8 horas con capacidad también para operar en misiones civiles y militares. Una de sus ventajas es su capacidad de amerizaje.

Por su parte, desde el INTA mostraron sus capacidades e innovaciones en diferentes proyectos. Dos son los destacados: el blanco aéreo no tripulado «Diana» y los mini satélites «Optos». El primero de ellos es un avión que hace las veces de objetivo para entrenamiento y desarrollo de las defensas más avanzadas. Entre sus ventajas, su velocidad y maniobrabilidad. Mientras, el proyecto «Optos» ofrece satélites de muy reducidas dimensiones (3 kilos y 30 cm), lo que facilita el acceso al espacio exterior con costes muy bajos. La intención es que se ponga en órbita a finales de año.

Proteger las comunicaciones

Pero también hay tecnología destinada a proteger las comunicaciones y datos al alcance del ciudadano de a pie. Es el caso del «Teopad» de Thales, una herramienta en formato aplicación para teléfonos inteligentes y tablets que protege toda la información (llamadas incluidas) que se genera o recibe. Ante estos ciberataques, la empresa también mostró las capacidades de «Cybels», como solución de ciberseguridad ofreciendo anticipación, prevención y respuesta rápidas.

Pero no sólo son los ciberataques la amenaza del futuro. Cada vez cobran más importancia las amenazas químicas, radiológicas o nucleares. Si bien no se trata de nada nuevo, van surgiendo poco a poco nuevas tecnologías que permiten más inmediatez y eficacia no sólo a la hora de detectar, sino también cuando hay que actuar. Es el caso, por ejemplo, del vehículo de reconocimiento de amenazas de tipo Nuclear Radiológico Biológico Químico y de explosivos improvisados (NRBQe) de Indra. Gracias a este «espacio seguro», el personal puede entrar en la zona contaminada para detectar e identificar posibles agentes. En su interior cuenta con un sistema portátil adaptado a una mochila con capacidad para detectar restos de explosivos.

También se han presentado en Homsec otros proyectos y avances novedosos, como un pequeño robot «made in Spain» que se transporta en una mochila y que permite detectar y desactivar explosivos con mayor seguridad. O el misil más rápido del mundo, el «Brahmos», que puede volar hasta a 14.000 metros de altura y alcanzar una velocidad casi tres veces superior a la del sonido.

El futuro ha llegado al mundo de la Defensa y la Seguridad. Ahora, sólo falta confiar en la industria e invertir en ella.